ANALISIS DE LAS INUNDACIONES DEL POLJE DE ZAFARRAYA:
PROPUESTA DE MEJORA DE SU CONTROL Y MEDIDAS PARA PALIAR EL RIESGO.
Granada a 1 de Marzo de 1998
Ignacio L. Ortega Joya
Grupo de Actividades Espeleológicas de Motril G.A.E.M.
Director de Ocioaventura
Dedico este trabajo a la memoria de mi amigo y compañero espeleólogo
Luis Avila Alba, que perdió la vida en la exploración
del Sumidero del Porteño (1981), y cuyo recuerdo permanece con
todos los espeleólogos que tuvimos la suerte de conocerle.
INDICE
RESUMEN
INTRODUCCÍON
Historia de las inundaciones.
Valoración del problema.
Problemática actual.
Propuestas futuras.
FUNCIONAMIENTO HIDROLÓGICO DEL POLJE
LAS CUENCAS HIDROGRÁFICAS
La Cuenca del Arroyo de la Madre.
La Cuenca de Arroyo Hediondo.
La Cuenca Sur de Pico Montoso.
LAS CUENCAS DE DRENAJE SUBTERRANEO
El drenaje subterráneo del Polje. La Cuenca Atlántica
y la Mediterránea.
FACTORES CONDICIONANTES DE LAS INUNDACIONES
EL NIVEL FREATICO Y SU RELACIÓN CON LAS INUNDACIONES
LA CAPACIDAD DE ABSORCIÓN DE LOS SUMIDEROS
Los fenómenos kársticos.
PROPUESTA DE ACTUACIONES
DE CONTROL BASICO
Medidas del nivel piezométrico.
Medidas de aforos.
Medidas de la pluviometría.
Control de extracciones en pozos y sondeos.
Control de caudales trasvasados.
Instalación de niveles.
Confección del catálogo de sumideros.
DE OBRAS DE ACONDICIONAMIENTO
Primer tramo del Arroyo de la Madre.
Tramo intermedio del Arroyo de la Madre.
Tramo final o sumideros.
EN OTROS CAUCES Y SUMIDEROS DESAPARECIDOS
EN SUMIDEROS
TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN
Ignacio L. Ortega Joya
Espeleólogo
RESUMEN.
Este trabajo esta dirigido a la búsqueda de soluciones a las
periódicas inundaciones que el Polje de Zafarraya viene sufriendo.
La metodología utilizada es en primer lugar, una descripción
de las inundaciones de las que tenemos constancia, una cuantificación
económica de su incidencia en la economía del Llano, y
posteriormente un análisis detallado de todos los factores hidrológicos
que intervienen en su dinámica, para, a partir de sus conocimiento,
llegar a propuestas de soluciones efectivas.
INTRODUCCIÓN.
El presente trabajo ha sido realizado por Ignacio Ortega Joya, espeleólogo
del Grupo de Actividades Espeleológicas de Motril G.A.E.M. y
desde estas líneas quiero agradecer especialmente la colaboración
prestada a:
A mis compañeros del G.A.E.M. por su colaboración en todos
los trabajos de campo.
A la Federación Andaluza de Espeleología F.A.E. y en especial
a su presidente D. Angel Martínez García.
A D. Manuel López Chicano, profesor del departamento de Geodinámica
de la Facultad de Ciencias de Granada, por la corrección y supervisión
del presente trabajo, así como el calculo de la capacidad del
embalse del Polje y los numerosos datos aportados para el mismo.
A D. Carlos Borregon, ingeniero de la Confederación Hidrográfica
del Sur C.H.S., y a sus departamentos de topografía y de control
del niveles piezométricos -D. Juan Rosillo - por los datos topográficos,
piezométricos, pluviométricos y de caudales necesarios
para su realización.
A D. Salvador Zamora, alcalde de Zafarraya por la colaboración
prestada en todo momento para su realización y en especial la
del campamento espeleológico de Marzo de 1997
A D. José Luis Ruiz López, geólogo de la empresa
Apliteg, S.L. por la información suministrada.
A los grupos de espeleología de Maracena - G.E.M. y la Sociedad
del Grupo de Espeleólogos de Granada S.G.E.G. por la colaboración
en la campaña de prospección de Marzo 1997
Y en especial a todos los vecinos de Zafarraya y El Almendral que han
colaborado con nosotros.
El Polje de Zafarraya es una depresión cerrada situada en el
extremo occidental de la provincia de Granada formando parte del acuífero
del extenso macizo carbonatado de Sierra Gorda.
El Polje de Zafarraya es una fosa tectónica de edad Mioceno superior
(Hidalgo, 1974) lo cual queda patente en su forma alargada a favor de
importantes fracturas que lo delimitan. La complejidad de su estructura
interna fue puesta de manifiesto por los estudios geofísicos
eléctricos (Ollero y García, 1984; López Chicano,
1989).
La naturaleza de los materiales kársticos, de edad jurásica,
que en su mayor proporción constituyen su base, condicionan el
funcionamiento hidrogeológico del acuífero en el que las
periódicas inundaciones producidas en periodos de alta pluviometría,
son la expresión más importante y trascendente de su funcionamiento.
Con el objetivo de contribuir al conocimiento de los numerosos factores
que intervienen en su funcionamiento y en la búsqueda las posible
soluciones a las inundaciones que afectan al Llano de Zafarraya , intentamos
esclarecer y delimitar los distintos elementos que interviene en su
dinámica hídrica y en su compleja morfología interna.
Historia de las inundaciones.
Algunas de las inundaciones de envergadura de las que existen referencia
escrita son:
En el invierno de 1891-1892 se produjo una inundación que mantuvo
incomunicados a los tres núcleos de población del llano
en la que las aguas pudieron alcanzar la cota 900, este año es
conocido como el año de la barca y el pueblo de Zafarraya quedo,
prácticamente, rodeado de agua.
De 1957 existen también referencias de otra inundación
en la que las aguas cubrieron más de 400 ha de labor (Moreno
1987).
En Diciembre de 1962 hay constancia de que las aguas llegaron a la cota
897 (Hidalgo 1974).
En Enero de 1970, tras dos semanas de fuertes precipitaciones, las aguas
llegaron a alcanzar las casas más bajas de Zafarraya (cota 895)(Moreno
Garzón, 1972).
En la riada de 1987 paso un caudal por el Arroyo de la Madre de 20 mil
l/sg. Produciendo la perdida de las cosechas (J. Luis Guzman del Pino).
En Diciembre de 1996, Enero de 1997 se produce la inundación
del polje en la que se alcanza la cota 897 anegando las viviendas situadas
en la parte más baja del pueblo y produciendo el desbordamiento
del Arroyo de la Madre que llega a sobrepasar la carretera de entrada
al pueblo para verter aguas en los sumideros situados al Sur Oeste de
Zafarraya.
Entre estas grandes inundaciones existen numerosos periodos en los que
si bien la anegación del llano no tiene ésta envergadura,
si llegan a afectar las hectáreas de terreno más próximas
a los sumideros.
Valoración del problema.
El natural desarrollo agrario y urbanístico del llano de Zafarraya
lleva implícito a su vez un mayor perjuicio económico
con motivo de este tipo de catástrofes. La mayor extensión
de la superficie de inundación producida de Enero a Febrero de
1997 ha afectado a la habitabilidad de la población así
como cuantiosos daños en la infraestructura agraria individual
y colectiva.
La inundación ha afectado a una superficie de 500 ha de extensión
y su permanencia ha sido de 75 días de duración, con el
consiguiente perjuicio económico en las cosechas. Tiempo al que
hay que incrementar los días necesarios para el drenaje y ventilación
de la tierra enfangada, que incluso llega a corromper el agua debido
a la gran cantidad de material orgánico proveniente de los productos
sembrados.
A la perdida de la cosechas e infraestructuras agrícolas como
aperos, motores, sistemas de riego por goteo, maquinarias y demás
enseres agrícolas, hay que sumar las producidas en las infraestructuras
de caminos y carreteras que discurren por el llano, y en inundaciones
como la producida en Enero y Febrero de 1997, las perdidas en el casco
urbano al quedar anegas más de 100 viviendas, produciendo numerosos
daños en sus mobiliarios y en las que en la mayor parte de las
ocasiones se han visto afectadas sus estructuras.
La Agencia de Extensión Agraria ha efectuado un informe detallado,
del que existe copia en el Excmo. Ayuntamiento de Zafarraya, del seguimiento
y valoración de los daños, facilitándole a la Delegación
Provincial y a las autoridades locales los datos de apreciación
primarios, que posteriormente se han ido comprobando.
A efectos de resumen informativo, los daños tasados ascienden
a:
· En elementos de equipamientos, materias primas y utillaje a
155.914.000 pts.
· En concepto de viviendas a 60.720.000 pts.
· En infraestructuras y otros equipamientos a 60.000.000 pts.
A estos datos hay que añadir diversos daños no incluidos
en este informe y de los cuales hay un relación detallada en
el Ayuntamiento de Zafarraya.
Evaluación provisional de daños en infraestructuras y
equipamientos, según informe del Ayuntamiento de fecha 8 de enero
de 1997
Los resúmenes hasta ahora presentados no pretenden ser una
relación exacta de los daños producidos, pero sí
aproximarnos a la autentica envergadura del problema, su envergadura
económica y sobre todo su trascendencia social, por cuanto supone
una catástrofe siempre posible, requiere la búsqueda de
las soluciones efectivas por parte de todos los organismos implicados.
Los daños estimados ascienden a 550 millones de pesetas en la
última inundación.
Problemática actual.
Los Municipios de Zafarraya, el Almendral y Ventas de Zafarraya, han
tenido un importante crecimiento demográfico y económico
en los últimos 20 años. La clave de ellos ha sido la explotación
agrícola del llano, fuente principal de riqueza, que se ha cuadruplicado
en ese periodo, pasando a tener una superficie próxima a las
2.000 ha de cultivos, ésta dinámica de prosperidad, deseable
para toda la comarca, no puede estar condicionada por las posibles ocurrencias
de inundaciones como las producidas en los últimos meses por
lo que urge la búsqueda de una pronta solución.
Lo más palpable de esta rápida transformación
es la remodelación del antiguo valle, pasando de una zona de
pastizales a una llanura de campos e invernaderos en régimen
de explotación intensiva. La rápida e importante acción
antrópica del hombre sobre su superficie, tendente a la optimización
e incremento de las tierras de cultivo, ha llevado a modificar y reducir
substancialmente las zonas acotadas de dominio publico tales como; antiguos
cauces naturales, márgenes de cauces fluviales y bordes de sumideros,
siendo aún es más grave, el hecho de obtruir artificialmente
los sumideros para recubrirlos de tierra de labor o incluso para el
paso de caminos de servidumbre.
Esta remodelación superficial de la morfología del polje,
en tan corto periodo de tiempo, y sin unas directrices que hubieran
permitido mantener su dinámica hídrica, ha afectado a
la antigua disposición de los cauces, torrentes y sumideros,
y por lo tanto al sistema de drenaje de las aguas superficiales.
La restitución de antiguos cauces y sumideros en el llano, no
es la solución definitiva al problema de las inundaciones, pero
sí es uno más de los factores tendentes a paliar sus efectos
en tiempo y en volumen. Existen factores externos al polje, como por
ejemplo el nivel piezométrico en el acuífero de Sierra
Gorda y el detrítico del Polje, que van a influir decisivamente
en la duración de las inundaciones, pero sobre los cuales es
muy difícil actuar. Sólo la prevención y control
artificial de la zona de aireación del acuífero, tal como
explicamos más adelante, nos aportará la información
necesaria para prevenir y paliar la ocurrencia de nuevas inundaciones,
pero no para eliminarlas completamente.
En esta situación , hay que tener presente que el actual problema
de inundaciones que afrontamos, no lo es tal desde el punto de vista
de la evolución natural del Polje, y que su dimensión
como problema crece en el tiempo en la misma medida que el valor agrícola
de las tierras que comprende. Es paradójico pero cierto, afirmar
que, la actual fuente de riqueza, el limo que forma la tierra, es el
fruto de las continuas anegaciones del polje a lo largo de su historia
geológica, y que lo que ha sido su origen y natural desarrollo
se convierte en un instante, en términos geológicos de
tiempo, en su problema. Los últimos 20 años, no son más
que una milésima de segundo en la historia evolutiva del polje,
por lo que ninguna actuación encaminada a la búsqueda
de una solución, puede ir contra éste natural desarrollo.
Propuestas futuras.
Por todo lo expuesto, es fundamental conocer cual es su dinámica
de funcionamiento, para aplicar soluciones naturales que mantengan el
equilibrio entre la necesaria explotación agrícola del
polje y su normal funcionamiento hídrico.
Las soluciones a las que llegamos van en consonancia con las características
únicas que el polje posee, evitando en lo posible, las grandes
obra hidráulicas que obviando su alto coste económico,
acaban con el tiempo en ceder a las fuerzas naturales que intentaban
controlar. Para llegar a ellas partimos de una metodología de
descripción de los numerosos elementos que intervienen en su
funcionamiento para a partir de su conocimiento y características
diferenciadoras, potenciar o atenuar las que nos interesen.
El Polje de Zafarraya no es un sistema aislado, tal como veremos, su
funcionamiento es parte de un sistema complicado y diverso en el que
intervienen numerosos factores. La solución a aplicar, no es
ni única ni puntualmente localizada, y en su búsqueda
y aplicación, deben de intervenir tanto hidrogeólogos
como ingenieros de confederación y espeleólogos, para
de esta manera, dar una visión de conjunto que permita a los
responsables de las distintas instituciones implicadas tomar las decisiones
más acertadas.
2.0. FUNCIONAMIENTO HIDROLÓGICO DEL POLJE
2.1. LAS CUENCAS HIDROGRÁFICAS
Denominados sistema hídrico a una determinada área donde
se estudian las relaciones entre aportes o incrementos de caudal y sus
perdidas o descargas de caudal. El acuífero kárstico del
Polje de Zafarraya, forma parte del acuífero de Sierra Gorda
que es el de mayor entidad hidrogeológica. Ocupa este último,
un área ovalada de unos 300 km2 y esta rodeado y sellado en sus
bordes por materiales de baja permeabilidad pertenecientes al cretáceo
y neógeno.
El Polje de Zafarraya, de unas dimensiones de 10 km. de longitud por
3,5 km. de anchura máxima, está comprendido en una cuenca
hidrográfica cerrada de 151 km2 de los cuales el 65% lo forman
materiales kársticos carbonatados de Sierra Gorda. Esto implica
que la divisoria de aguas superficiales no coincida con la divisoria
de aguas subterráneas, siendo esta última mucho más
grande y difícil de delimitar puesto que puede ser cambiante
en el tiempo (Hidalgo, 1973).
El Polje, que se prolonga en dirección ONO-ESE, es recorrido
por el Arroyo de la Madre hasta desaparecer en los sumideros de la parte
occidental, su longitud es de 13 km. y su cuenca vertiente de 151 km2,
ubicada en gran parte en la vertiente septentrional de Sierra Tejeda.
Es de destacar que el 95% del drenaje del acuífero se efectúa
por varios manantiales situados en la vertiente Norte del macizo de
Sierra Gorda en la cota 500, y el otro 5% en la vertiente Sur sobre
la cota 700, los primeros vierten sus aguas al río Genil y éste
a la cuenca Atlántica, los segundos la drenan en su mayor parte
por los manantiales subterráneos de Guaro y éstos a la
cuenca Mediterránea. La divisoria de aguas de estas dos grandes
cuencas subterráneas se encuentra en el interior del polje formando
una línea de dirección NO-SE que pasa por el pueblo de
Zafarraya.
Los sumideros o ponors situados al NO de Zafarraya, son los que drenan
la mayor parte del cauce de La Madre, y la componen principalmente el
Sumidero del Porteño y el área de sumideros del Cortijo
Sabanillas, entre otros de menor envergadura.
El área de los sumideros de la parte occidental del polje, coincide
con la zona más baja de tres cuencas fluviales:
Cuenca del Arroyo de la Madre,
Cuenca de Arroyo Hediondo, y
Cuenca Sur del Pico Montoso.
2.1.1. Cuenca del Arroyo de la Madre.
Situada en el sector oriental del polje, formada por el Arroyo de la
Madre que recoge las aguas provenientes de Sierra Tejeda, de los arroyos
de Las Ventas, del Selladero y de las Piedras, Nacimientos de Parrilla,
entre otros, junto con algunos aportes de manantiales entre los que
destaca el de Parrilla. Abarca una extensión de 30 km2 sobre
un área geológica exterior al polje hasta el contacto
con el acuífero detrítico, a la altura del Cortijo de
la Alcaicería, pues sierra Tejeda no forma parte del acuífero
de Sierra Gorda. El rasgo más característico de ésta
cuenca es la perdida de caudal sufrido por el Arroyo de la Madre cuando
entra en contacto con los materiales detríticos del acuífero
de Zafarraya a la altura del Cortijo de la Alcaicería y hasta
el Cortijo Revuelos a 1,5 km. de distancia, y donde se encuentra una
estación de aforos, también son importantes las perdidas
aguas abajo de dicho cortijo y hasta el trasvase.
Teniendo en cuenta diversos aforos directos realizados en el sector
de la Alcaicería, se estima que los caudales controlados en la
estación de aforos del cortijo Revuelos constituyen entre el
60% y el 70% del total de los aportados por el Arroyo de la Madre a
su entrada en el polje de Zafarraya (López Chicano, 1992).
Estas perdidas por infiltración han sido comprobadas por distintos
autores mediante aforos diferenciales simultáneos a lo largo
de su recorrido. Nosotros mismos tuvimos ocasión de comprobarlo
al efectuar un aforo el 1 de Junio de 1997 en el puente del Cortijo
de la Alcaicería con un caudal de 448 l/s. y otro aforo simultáneo
en el puente situado a la entrada del pueblo de Zafarraya con un caudal
de 287 l/s.
Éste funcionamiento en régimen de perdidas es aún
más acentuado si tenemos en cuenta que a lo largo de los 8 km.
que separan los dos puntos de control existen distintos aportes de arroyos
subsidiarios que confluyen con La Madre, provenientes de la alta pluviometría
registrada el día anterior. En su tramo final La Madre fluía
con un caudal de 150 l/s al sumidero del Cortijo Sabanillas, el cual
se encontraba parcialmente inundado debido a la crecida del día
anterior.
El estudio correlatorio permite matizar algunos aspectos del funcionamiento
hidrodinámico del arroyo en la estación de aforos. Las
funciones de autocorrelación para los caudales y la de correlación
cruzada lluvia-caudal, (Guzman del Pino 1990) realizadas para una ventana
de 100 días, indica la existencia de un desfase medio de 2 días
entre las precipitaciones y las puntas de crecida del hidrográma,
debido al paso de la escorrentia directa.
El caudal máximo observado, infiltrado en los ponors terminales
del Arroyo de la Madre, sin ocurrencia de inundaciones, ronda los 3
m3/s (IGME, 1983), el cual debe constituir un valor mínimo de
la capacidad de infiltración de los sumideros, en momentos de
niveles piezométricos bajos. Este dato debe de contrastarse anualmente,
puesto que en ponors de tipo aluviales, como los que tratamos, es corriente
su variación en forma y disposición tras avenidas fuertes,
con el consiguiente cambio en su capacidad de absorción. Un estudio
topográfico espeleológico de su cavernamiento podría
aportar más información sobre su capacidad de drenaje,
direcciones de evacuación y posibles medidas encaminadas a evitar
su obturación.
De todo lo anterior, lo más destacable como características
diferenciadoras de ésta cuenca es la rapidez de respuesta de
las crecidas a las precipitaciones, y sobre todo las perdidas de caudal
por infiltraciones a lo largo de su recorrido y en especial en sus 5
primeros kilómetros.
2.1.2 . Cuenca de Arroyo Hediondo.
Es la situada al NO de Zafarraya, está formada por los Arroyos
de Periconeo, Arroyo Hediondo, Arroyo del Caballón y Cañada
de los Cazadores, su extensión es de 50 km2 y en sus cotas más
altas (+905m.) predominan los materiales kársticos carbonatados
por lo que su escorrentia superficial es prácticamente nula y
solo existen algunos cauces superficiales fósiles. En cotas menores
la pendiente disminuye notablemente al entrar en el llano y los materiales
que constituyen su lecho son de tipo detrítico y arcilloso por
lo que existe una incipiente red fluvial que encauza sus últimos
metros de recorrido hacia la zona de los sumideros del Porteño.
La longitud media de la cuenca vertiente a los sumideros es de 3,5 km.
y el tiempo de respuesta de éstos a momentos de alta pluviometría
es un dato importante aún pendiente de calcular.
2.1.3. Cuenca Sur de El Pico Montoso.
De las tres grandes cuencas de aporte que componen la del Polje de
Zafarraya, la de mayor extensión y pluviometría es la
situada al Norte, formada por los sectores denominados: Las Lagunetas,
Majada del Hollín y vertiente Sur del Pico Montoso, tiene una
extensión de 70km2. Los materiales que la componen son en un
95% kársticos carbonatados, por lo que la escorrentia superficial
es prácticamente inexistente. El otro 5% los constituyen depresiones
tectónicas localizadas en el sector suroriental de Sierra Gorda,
formadas por rellenos detríticos y aluviales que constituyen
antiguos niveles de base colgados.
Los rasgos más característicos de ésta cuenca son;
La infiltración subterránea de las aguas de lluvia hacia
el acuífero de Sierra Gorda y por consiguiente su transporte
hacia el del Polje de Zafarraya.
La distancia media de ésta cuenca a los sumideros es de 6 km.
La existencia de niveles de base "colgados" que condicionan
la escorrentía y su tiempo de respuesta.
El tiempo de máxima respuesta de las descargas de lluvia producidas
en las partes altas hasta llegar a los sumideros es mayor que el de
las otras cuencas.
Ésta última característica está condicionada
por la capacidad de circulación subterránea, y ésta
a su vez, por el nivel de karstificación del subsuelo, del grado
de fracturación y la existencia de niveles con materiales con
distinta permeabilidad que puedan ralentizar o canalizar su circulación.
Lejos de considerar las características diferenciadoras de las
tres grandes cuencas fluviales un problema, su estudio particular nos
puede dar datos importantes para un tratamiento personalizado del problema.
Las puntas de crecida del caudal de cada una de las cuencas y el tiempo
que tardan en llegar a los sumideros es un factor a tener en cuenta
para disminuir la coincidencia de los máximos de escorrentia,
sobrepasando el límite de colapso de los sumideros.
Cada una de éstas cuencas posee unas característica únicas
y diferenciadoras que son importantes de destacar.
NOMBRE CUENCA EXTENSIÓN ESCORRENTIA Distanciamedia a sumideros
TIEMPO DE RESPUESTA a las crecidas. Cota Características.
A Arroyo HediondoArroyo PericoneoArroyo Caballón 50 km2 70%
Subterránea30% Superficial 3,5 km. Horas 1000 m.
B Las LagunetasMajada del OllinPico Montoso 70 km2 95 % Subterránea5%
Superficial 6,0 km. ?? Días 1100 m. · El tiempo de respuesta
de las aguas.· La circulación subterránea.
C Sierra TejedaArroyo de PiedrasArroyo del SecaderoArroyo de VentaArroyo
de Manantiales 30 km2 40% Subterránea60% Superficial 10,0 km.
2 Días 1150 m. · Perdida del 40% del caudal en el 1er,
tramo.· Trasvase a otra cuenca.
2.2. LAS CUENCAS DE DRENAJE SUBTERRÁNEO.
2.2.1. El drenaje subterráneo del polje.
El drenaje subterráneo del polje es relativamente reciente,
desde el Pleistoceno medio-superior, aproximadamente (Lhenaff, 1977
y 1986; López Chicano, 1992 y 1995), y se efectúa por
varios manantiales situados en la vertiente Norte (cuenca Atlántica)
del Macizo de Sierra Gorda, aproximadamente sobre la cota 500, y en
la vertiente Sur (cuenca Mediterránea) cota 700. El nivel de
base está determinado por el Río Genil y sus tributarios
(cota 450-500)(Hidalgo, 1974).
El hecho más destacable, es que en el interior de la cuenca cerrada
del polje de Zafarraya, se encuentra la divisoria de aguas continentales;
la Atlántica y la Mediterránea. Pasa por la localidad
de Zafarraya en una línea de dirección N40ºO, dividiendo
al polje en dos grandes cuencas de drenaje, las situadas al NO y SO
de dicha localidad. La primera la componen los sumideros finales del
Arroyo de la Madre, como son el del Cortijo Sabanillas y el sumidero
de El Porteño, la segunda, formada principalmente por los sumideros
del Cortijo Rincón de Reina, sumidero del Guerrero, Toledo, etc.
La circulación del agua subterránea, en el interior del
macizo, se efectúa sobre todo, a través de fracturas y
conductos de trazado tortuoso, responsables de la acusada anisotropía
y heterogeneidad del acuífero, tanto más elevada cuanto
más desarrollado sea el karst. La velocidad de circulación
establecida mediante trazadores (fluoresceina), y desde los sumideros,
es del orden de 150-200 m/día hacia el Sur y 400-500 m/día
hacia el Norte (Hidalgo 1974).
El incremento en casi el doble de la velocidad de circulación
hacia el Norte, podría haberse condicionado por las fracturas
singenéticas de plegamiento de Sierra Gorda, así como
a la mayor diferencia de cota, por lo que aunque la karstificación
en la base del polje no esté muy desarrollada, es posible encontrar
un aumento del tamaño de las galerías subterráneas
cuanto más se adentren en el macizo de Sierra Gorda.
Figura nº2 .- Cortes geológicos SO-NO y S-N donde se aprecia
las fracturas que conforman la fosa tectónica del Polje de Zafarraya
y su morfología interna.
Los fenómenos kársticos en profundidad se desarrollan
principalmente a favor de la microfracturación y de juegos de
grandes fracturas que conforman la cuenca en profundidad del polje.
Las direcciones preferentes de evacuación están condicionadas
por fracturas y fallas de origen singenético del plegamiento
de Sierra Gorda que preferentemente tienen una dirección N20ºE
- N40ºO, como lo prueba el hecho de que el 95% del caudal de los
sumideros del NO de Zafarraya se drenan por la vertiente Norte de Sierra
Gorda, en especial por el Nacimiento de Río Frío.
Existen numerosos juegos de fracturas perpendiculares que conforman
sistemas aislados hidrológicamente debido también a las
intercalaciones de niveles arcilloso-margosos, los cuales quedan patentes,
en especial en el sector oriental del polje, puestos de manifiesto por
las grandes diferencias en los niveles piezométricos de los sondeos
efectuados en éste sector.
El sector oriental de polje.
A efectos de considerar sólo la influencia sobre las inundaciones
del sector occidental del polje, podemos considerar un área de
drenaje situado al Este de una línea NS que dividiría
el polje en dos mitades, y abarcaría el tramo del Arroyo de la
Madre comprendido entre el Cortijo de la Alcaicería y Cortijo
de los Revuelos. Los sondeos eléctricos efectuados en éste
sector ponen de manifiesto una compleja estructura interna debido la
fracturación en profundidad de la fosa. En superficie, los materiales
de baja permeabilidad miocenos están ausentes, por lo que el
substrato impermeable no existe, yaciendo el detrítico sobre
los carbonatos de Sierra Gorda. Las perdidas por infiltración
del Arroyo de la Madre a lo largo de éste tramo son en torno
al 60% de sus aportes totales a la entrada del polje (situada en el
Cortijo de la Alcaicería). La aportación media anual en
éste punto es de 5 hm3, según López Chicano (1992)
aunque muy variable de unos años a otros de acuerdo al régimen
pluviométrico.
Figura nº3 .- Variación del caudal del Arroyo de la Madre
entre el Cortijo de la Alcaicería y el trasvase(Fig. 1) en el
periodo 1965-1969. El sector negativo del gráfico indica la existencia
de pérdidas en el sentido del flujo. El sector positivo expresa
el funcionamiento en régimen ganancial (López Chicano
1996).
Este sector no es propiamente una cuenca de drenaje del acuífero
de Zafarraya, pero las importantes pérdidas por infiltración
producidas en él antes de llegar a la zona occidental de los
sumideros, en la que se producen las inundaciones, hace que tenga un
gran protagonismo en cuanto a la disminución de los aportes a
dicha zona.
En el acuífero cárstico de Sierra Gorda, los niveles freáticos
descienden si no reciben aportaciones por pluviometría superiores
a 400 mm el descenso es producido por drenaje de las zonas con un nivel
piezométrico más alto, Zafarraya y Revuelos, hacia la
zona central que drena hacia el Norte.
2.3. FACTORES CONDICIONANTES DE LAS INUNDACIONES.
En el Polje de Zafarraya, la intensidad y volumen de las precipitaciones,
la capacidad de infiltración de los sumideros y la posición
del nivel piezométrico de los acuíferos, son los tres
factores que van a determinar la ocurrencia y duración de las
inundaciones, siendo cualquiera de ellos suficiente para producirla
con tal de superar su máximo establecido, aunque los normal es
que los tres factores intervengan en su alcance y duración.
Las inundaciones en el polje se producen por algunos de los factores
mencionados o la combinación de todos.
A efectos de establecer una primera relación entre estos factores
y las fechas más significativas de las inundaciones de Noviembre
y Diciembre .96 Marzo .97, las relacionamos seguidamente:
n 12 de Noviembre .96, se colapsan los sumideros del área Norte,
empieza a subir el nivel.
n Del 20 al 21/11/96 desciende totalmente el nivel de ésta primera
inundación.
n 12 y 13 de Diciembre .96, se colapsan de nuevo los sumideros del área
Norte, empieza a subir el nivel.
n 20 y 21 de Diciembre .96, el nivel del agua alcanza a la población.
n El 5 de Enero .97 se alcanza la cota máxima de la inundación
, 892 m con un volumen de agua embalsado de 6,693 Hm3 (ver curva de
embalse)
n Desde el 13 de diciembre .96 al 5 de Enero .97 transcurren 24 días
en los que la madre aporta de media 2,915 m37sg lo que equivale a 6,044
Hm3
n 23 de Enero .97, el nivel freático de la zona de los sumideros
desciende por debajo de la cota absoluta de la lamina de agua.
n 7 de Febrero, los dos niveles de agua de las dos lagunas, descienden
a la misma velocidad.
n 13 de Febrero, el nivel freático de la laguna formada en la
Umbría, desciende por debajo del nivel absoluto de la lámina
de agua.
n El 22 de Febrero el flujo subterráneo de sumideros hacia Umbría,
cambias de sentido.
n El 6 de Marzo se desagua totalmente la zona de Norte de los sumideros.
n La cota absoluta del nivel del agua en el día 23/01/97 es de
889.5 m
Los datos pluviométricos obtenidos en las estaciones de Ventas
de Zafarraya y de la Alcaicería en el periodo de Octubre .96
a Enero .97 nos revelan :
Ver resúmenes de las pluviometrías y aforos del Arroyo
de la Madre.
1ª Inundación parcial del 12 al 20 de Noviembre de 1996
en la laguna Norte.
1. La inundación primera del 12/11/96 al 20/11/96 del área
Norte de los sumideros, coincide con un máximo en las precipitaciones
el día 11/11/96 en la estación de la Alcaicería
de 203,0 mm, se observa como las intensidades pluviométricas
máximas hasta el día 20/11/96 de los últimos 3,
5 y 8 días son; 104,3 66,4 y 45,5 mm respectivamente.
2. Debido a la alta pluviometría registrada el día 11/11/96
y sucesivos, en la estación de la Alcaicería, el día
12 se registra un aforo en La Madre de 6,147 m3/sg lo cual provoca el
colapso de los sumideros.
3. Podemos apreciar como en ésta primera inundación temporal
los sumideros permanecen anegados mientras la media de aforos en los
últimos 8 días supera 1 m3/sg. La inundación no
llega a afectar al pueblo de Zafarraya.
4. Los máximos en los aforos medios en los últimos 3,
4, 5 y 8 días se mantienen por encima de 1,26 m3/sg hasta el
día 20/11/96 que alcanza un valor de 0,26 m3/sg medía
a 8 días y los sumideros se evacuan por completo.
5. En esta breve inundación parece ser el aforo medio día
superior a 1 m3/sg el factor coincidente, hemos de tener en cuenta que
esa media puede tener valores muy variables a lo largo del día.
2ª Inundación total de las 2 lagunas del 13 de Diciembre
.96 al 6 de Marzo .97
6. Los sumideros permanecen drenando agua pero sin llegar a su límite,
hasta el día 12 de Diciembre .96 en el que la pluviometría
registrada conlleva un aforo en La Alcaicería de 1,049 m3/sg,
valor que como hemos visto en el punto 5 parece ser un máximo
determinante para iniciar una nueva inundación.
7. El 21 de diciembre .96 la inundación llega a la población
coincidiendo con valores de aforos medios a 8 días superiores
a 2,6 m3/sg y un aporte total de agua acumulado de 1,89 Hm3.
8. El día 5 de Enero .97 se alcanza la cota más alta de
la inundación y también la media más alta de aforos
a 8 días (4,1 m3/sg), éste, creemos puede determinar el
máximo de la capacidad de drenaje de los sumideros (activos en
esa cota), por cuanto constituye un punto de inflexión entre
los aportes medios a 8 días mientras la laguna subía de
nivel y su posterior descenso.
9. A partir de ésta fecha y hasta el 7 de Febrero .97 el nivel
del agua se mantiene o baja escasos centímetros. En ésta
etapa, los aportes de aforos medios a 8 días oscilan alrededor
de 2,3 m3/sg. Valor que lógicamente es inferior a la capacidad
de drenaje de los sumideros activos a la cota de inundación.
10. Del 7 al 13 de Febrero .97, las dos lagunas se independizan en su
descenso y evolucionan indistintamente. Los aforos de La Madre, a partir
de ésta fecha, son sólo validos para la laguna Norte por
ser donde desaguan. Aún teniendo mayor capacidad de embalse,
en esta laguna descienden más rápidamente los niveles
llegando a secarse aproximadamente 15 días antes que la de la
Umbría, demostrando una mayor capacidad de drenaje de sus sumideros.
11. El nivel piezométrico el día 7 de Febrero .97 en el
sondeo S.33 b de la carretera de el Almendral (laguna Norte), esta a
-93,3 m. por lo que la zona de aireación del acuífero
no es un factor condicionante en las inundaciones.
12. Los sondeos del sector de la Umbría; S.41 del Cementerio
y S.39 del Cortijo Palique, muestran unos niveles piezométricos
más elevados. El día 10 de Enero .97 el S.41 se encontraba
a -2,58 m ,cota absoluta 889,42 m. Por lo que deducimos que en la laguna
de la Umbría la zona de aireación del acuífero
tiene mayor trascendencia en la duración de las inundaciones..
EL NIVEL FREATICO Y SU RELACIÓN CON LAS INUNDACIONES.
En cuanto a la duración de la inundación del llano, interviene
los siguientes factores.
1- Volumen de agua embalsada.
El volumen de agua embalsada en Hm3, se deduce del cuadro siguiente
conforme a una relación proporcional a la cota alcanzada.
2 - Aportes de caudal de los cauces superficiales.
El caudal superficial aportado es el del Arroyo de la Madre más
los aportes de lluvia directos sobre el llano.
3 - Capacidad de drenaje de los sumideros.
Establecer la capacidad de infiltración de los ponors constituye
una tarea difícil, e incluso imposible de realizar, debido a
que no se trata de un valor fijo, sino que varia según las condiciones
existentes (Bonacci,1987). Sin embargo, y dado que entre su morfología
superficial y su desarrollo kárstico interno, existe una relación
proporcional, podemos asimilar su capacidad de absorción a la
superficie kárstica exterior de cada uno de ellos, obteniendo,
de una manera aproximada, un valor útil para los cálculos,
con las consiguientes reservas.
Los ponors del llano son del tipo aluviales y por la "juventud"
del sistema endorréico el cavernamiento es incipiente, por lo
que no cabe esperar una capacidad grande de evacuación.
La capacidad de drenaje de los sumideros, depende del numero de ellos
que estén en funcionamiento, y éste a su vez, de la cota
alcanzada en la inundación.
4. Aportes superficiales medios (A. de la Madre): Nivel piezométrico
del acuífero de S. Gorda- Zafarraya.
El funcionamiento en régimen de absorción o emisión
de aguas de los sumideros, depende de la cota alcanzada por el nivel
freático o piezométrico. La cota más baja del terreno
en el llano, coincide con la cota 895 m en la base del Sumidero del
Porteño. Cuando el nivel de las aguas subterráneas la
alcanza y la sobrepasa, el sumidero deja de drenar agua y empieza a
emitirla. Este fenómeno va produciéndose en otros sumideros
conforme sube el nivel de las aguas subterráneas.
La relación entre la cota absoluta alcanzada por el nivel piezométrico
(Npz), su relación con la capacidad de drenaje del acuífero
de S. Gorda-Zafarraya (Cd), y con la capacidad de drenaje del llano
inundado (Cd") queda resumida en el siguiente cuadro:
Cota. Nivel Piezométrico. (Npz.) Capacidad de drenaje del acuífero
de S. Gorda. (Cd) Capacidad de drenaje del llano inundado. (Cd")
<= 895 Npz. Por debajo de la superficie de los ponors. La Cd correspondiente
a su cota alcanzada. Cd" = Capacidad de drenaje de los sumideros
(Cd,sum).
Entre 895 y 898 Npz. Superior a la cota de los ponors. Inundación
del llano. Cd de cota 895 + el incremento de la Cd producido por aumento
de cota. Es Cd,sum - Cd,sum de cota <= al Npz menos - su drenaje
negativo.
+ de 898 Incremento del Npz y del nivel de inundación. Cd + el
incremento de la Cd producido por aumento de cota. Cd" <= 0
Inversión del drenaje. Emiten agua con un límite de la
Cd, sum
Relación entre la cota absoluta alcanzada por el Npz y la capacidad
de drenaje de los sumideros del llano.
Se observa que:
1- A partir de la cota 895 m del Npz el Sumidero del Porteño,
deja de drenar agua y empieza a funcionar como estavella.
2- Conforme aumenta la cota del Npz, aumenta proporcionalmente la capacidad
de drenar agua (Cd), del acuífero de S. Gorda-Zafarraya.
3- Cuando el Npz es <= a la cota 895, la capacidad de drenaje del
llano inundado (Cd") es igual a la capacidad de drenaje de los
sumideros (Cd,sum).
4- Al pasar el Npz de 895 a 898 de cota absoluta, los sumideros pasan
de tener drenaje positivo a ser igual a cero y a ser negativo en la
misma capacidad de drenaje que poseen.
5- Si el Npz llega a la cota absoluta de 898, la capacidad de emisión
de agua de los sumideros es la misma que la de su absorción.
2.4 LA CAPACIDAD DE ABSORCIÓN DE LOS SUMIDEROS.
Los fenómenos kársticos.
En el polje de Zafarraya y sus alrededores, están presentes todos
los tipo de fenómenos kársticos; en las partes altas del
macizo de Sierra Gorda, donde predominan las calizas blancas y donde
la pendiente es escasa, podemos encontrar, torcas, dolinas, simas, y
toda clase de aparatos de absorción, entre un entramado de lapiaces
algunos muy desarrollados. En sus laderas podemos encontrar, aunque
más escasas, simas y torcas, que constituyen antiguas zonas "colgadas"
de absorción de agua, actualmente abandonadas.
Es en el llano donde predominan los sumideros o ponors que constituyen
las "formas abiertas" de penetración del agua. También
se observan dolinas en artesa y torcas que en su mayoría son
"formas cerradas" al estar rellenas de material detrítico,
normalmente formadas por el colapso de alguna bóveda o galería
subterránea. Los demás tipo de fenómenos kársticos
están ausentes en el llano debido al importante espesor detrítico
que lo recubre.
La existencia de redes de galerías subterráneas en niveles
superiores es de prever que sea escasa debido a la "juventud"
del sistema endorréico, sin embargo, la existencia de cursos
fluviales de gran recorrido y dimensiones, formados a favor de las fallas
NO-SO, es más probable que se produzcan una vez pasada la cuenca
detrítica del valle, y se adentre en los materiales carbonatados
de Sierra Gorda.
Los trabajos espeleológicos a realizar irían encaminados
hacia los siguientes estudios:
1. Desobstrucción física de los sumideros.
2. Topografía y estudio morfológico de la cavidad.
3. Estudio de la fracturación interna y de las direcciones preferentes
de evacuación.
4. Medida del nivel freático en la cavidad.
5. Calculo de la capacidad de drenaje.
La exploración de formas abiertas de absorción para
confeccionar su topografía, su estudio morfológico, de
direcciones preferentes de evacuación y el caudal máximo
de drenaje. Esto nos da información para definir los sectores
de máxima infiltración a lo largo de las galerías
subterráneas, e inclusive su posible conexión mediante
sondeos vertederos tipo Spring-Glory con superficie, aumentando el drenaje
efectivo.
Ello es importante a tenor de los pocos sumideros activos que quedan
con expresión superficial debido a su taponamiento y desaparición.
Figura nº 5 . Perfil de un sumidero con galerías y colector
interno, disposición de un posible sondeo de captación.
La mayoría de las formas kársticas, tal como se exponía
en el apartado 2.4.1. son formas cerradas de infiltración, por
lo que es importante una labor de desobstrucción para tratar
de acceder a la red de galerías penetrables.
Este trabajo se completaría con un estudio de la fracturación
del Polje, con fotografías aéreas que permitan delimitar
las zonas de fracturación infiltración más importantes.
Los sumideros más importantes, se localizan en el contacto entre
las calizas y el material de relleno detrítico del Polje. En
ésta zona, su espesor es menor y la capacidad de transporte de
sedimentos del agua evita todavía su obstrucción.
3. PROPUESTA DE ACTUACIONES.
· DE CONTROL BASICO (Medición de parámetros).
· INFRAESTRUCTURA DE OBRAS PREVENTIVAS Y DE RECARGA.
· NUEVA INVESTIGACIÓN
3.1. DE CONTROL BASICO.
3.1.1 Medidas del nivel piezométrico y de la lámina de
agua en las inundaciones para el control de la zona de aireación
del acuífero. Actualmente están en funcionamiento cinco
piezómetros de la Confederación Hidrográfica del
Sur los cuales son controlados mensualmente. Sin embargo, son insuficientes
para un control más eficaz del acuífero, por lo que es
necesario hacer al menos dos sondeos con piezómetro más.
Sondeo nº1 a instalar en El Almendral, en el contacto entre los
materiales detríticos y la caliza.
Sondeo nº2 a instalar en la zona de Los Pergueres.
En nº1 proporcionaría datos sobre los aportes de escorrentia
subterránea proveniente de la cuenca endorréica del Pico
Montoso.
El sondeo nº2 daría datos sobre la profundidad del acuífero
del sector oriental del valle.
3.1.2 Medidas de aforos de los aportes superficiales. Van encaminadas
a calcular el total de la escorrentia superficial que el cauce del Arroyo
de la Madre aporta al sector de los sumideros, como hemos vista antes
los demás aportes de escorrentia superficial son prácticamente
nulos, por lo que una estación de aforos situada a la entrada
del pueblo de Zafarraya nos aportaría uno de los datos necesarios
para calcular la capacidad de drenaje de la cuenca inundada.
Actualmente los datos de la estación de aforos del Cortijo de
los Revuelos, no son operativos para éste problema, debido a
los numerosos aportes superficiales posteriores a ella y a las perdidas
de caudal en su recorrido.
3.1.3 Medidas de la pluviometría, para el cálculos de
la escorrentia endorréica y del balance hídrico total.
3.1.4 Control de extracciones en pozos y sondeos.
3.1.5 Control de caudales trasvasados.
3.1.6 Instalación de Niveles para la medición de la lamina
de agua embalsada en fases de inundación. Imprescindible para
el cálculo de la capacidad de drenaje de los sumideros.
Sus medidas irán indicadas en cota absoluta.
Figura nº 6 Colocación de los niveles de control en las
dos zonas inundables del polje.
La ubicación de los niveles debe de hacerse en los dos zonas
inundables y con distintos hitos que favorezcan su lectura en los distintos
grados de la inundación.
Con los datos anteriores de; niveles piezométricos, aforos y
pluviométricos, se confecciona un CUADRANTE DE PREVENCIÓN
DE RIESGO DE INUNDACIONES.
Este cuadro resumen expresaría todos los factores que intervienen
en la ocurrencia de una inundación, y van señaladas las
condiciones o épocas en las que el riesgo es mayor. Los datos
que lo componen requieren un control exhaustivo y periódico,
coordinados y organizados informaticamente en una base de datos. Su
gestión debería de ser competencia de la C.H.S. y de los
municipios afectados, asesorados por la primera. En dicha base se incluirían
los datos de los sondeos públicos o privados efectuados en el
valle.
Uno de los datos aportados por éste cuadrante es el de SINERGIA
Y RECURRENCIA de las inundaciones, producidas por el aumento acumulativo
del nivel freático en sucesivos años lluviosos. Las medidas
a aplicar para su disminución son una sobre explotación
artificial del acuífero subterráneo.
3.1.7 Confección de una base de datos de los sumideros existentes.
Debe de servirnos como guía de todos los factores morfológicos
y descriptivos de los sumideros, para a partir de una referencias establecidas,
controlar su evolución y mantenimiento.
3.2 INFRAESTRUCTURA DE OBRAS PREVENTIVAS Y DE RECARGA.
CAUCES FLUVIALES.
Por ser el Arroyo de la Madre el único cauce superficial de
importancia para el problema que nos atañe, es básicamente
en el que más se concentran las obras a efectuar, sin olvidar
la función primordial que efectúa de recarga del acuífero
superficial. Las obras van encaminadas a favorecer el transito de las
aguas a través de su cauce natural y a favorecer su percolación
hacia los acuíferos subterráneos y superficiales a lo
largo de todo su recorrido.
3.2.1 PRIMER TRAMO DEL ARROYO DE LA MADRE.
Tal como se describió en el apartado 2.1.1. las pérdidas
por infiltración entre el Cortijo de la Alcaicería y el
de Los Revuelos, suponen un 60% de su caudal. Estas perdidas se producen
al estar el cauce directamente sobre los materiales carbonatados de
Sierra Gorda. Las obras aquí efectuadas irían encaminadas
a favorecer una recarga artificial de este sector del acuífero,
evitando su drenaje inmediato hacia el sector Occidental o de los sumideros.
La conexión subterránea entre los distintos acuíferos
permitiría la recarga en el tiempo de los sectores de cota absoluta
inferior.
Se propone la construcción de varias represas de retención
de agua al Norte del Cerro de Porras en la cerrada que forma con las
estribaciones de Sierra Gorda, así como un aumento del cauce
acondicionándolo en forma de radiador, que permita un mayor contacto
con los carbonatos y que por lo tanto, aumente su infiltración.
Consideramos que son más efectivas varias represas de retención
de agua que no una sola de mayor envergadura, puesto que la segunda,
amen de perder en el tiempo su capacidad de infiltración debido
a la deposición de sedimentos, anegaría los zonas agrícolas
colindantes, siendo en el primer caso solo afectada la zona de dominio
publico del cauce.
3.2.2 TRAMO INTERMEDIO.
En éste tramo, el de mayor longitud, el factor más importante
es la recarga que el arroyo efectúa sobre el acuífero
superficial del valle.
El régimen en avenidas provoca el arrastre de basuras, desechos
de invernaderos y todo tipo de materiales abandonados en sus riveras,
que son arrastrados hacia la zona de sumideros provocando su obturación.
No consideramos conveniente la canalización del Arroyo de la
Madre en su base, por cuanto podría suponer perdida de recarga
transversal hacia el acuífero superficial. Sin embargo seria
conveniente el acondicionamiento de sus bordes laterales y paredes con
muros de gaviones que permitan la contención de los sedimentos.
Así mismo, tal como lo acordado en la sesión plenaria
del Ayuntamiento de Zafarraya en día 3 de Enero de 1997, debe
de llevarse a la practica el acuerdo nº8 sobre la anulación
urgente de basureros incontrolados a la vez que la adecuación
de zonas de recogida que estén fuera de la zona de avenidas de
dicho cauce.
En este tramo se encuentra el trasvase cuya buena gestión en
la problemática que tratamos es de vital importancia por cuanto
constituye una de las soluciones de rápida aplicación
en casos extremos. Que sin embargo, no es solución a largo plazo
pues dicho trasvase podría suponer perdida de recursos hídricos
para el valle.
3.2.3 TRAMO FINAL O SUMIDEROS.
Los sumideros activos se encuentran principalmente en la zona de contacto
de los materiales detríticos de relleno del polje con las calizas
(Sumideros del Porteño, cortijo Sabanillas, Guerrero y cortijo
de La Reina). Los sumideros primigenios que drenaban el polje, se encuentran
próximos a los actuales y completamente colmatados de relleno
que los obtruye. En la dinámica natural del valle, cuando un
sumidero es obturado por una avenida, se produce una inundación
hasta que el agua en el contacto con las calizas encuentra una nueva
zona de drenaje.
El principal factor condicionante de disminución de la infiltración
en los sumideros son las arcillas y demás detritus arrastrados
en su interior. Para disminuir esta deposición es necesario la
construcción en los tramos finales de balsas de decantación
o desarenadoras de los sedimentos arrastrados. Dichas balsas serán
vaciados de limos y tierras después de cada avenida, siendo dicha
tierra especialmente apta para la agricultura pudiendo usarse en el
relleno de invernaderos.
3.2.4 OTROS CAUCES Y SUMIDEROS DESAPARECIDOS.
La intensa explotación agrícola del Llano ha propiciado
la desaparición de numeros cauces de sumideros de menor tamaño,
quedando aislados de la red de drenaje.
Se hace necesario la restitución y conexión con la red
principal de los principales sumideros que se encuentran aislados actualmente.
La capacidad de drenaje del llano inundado se ha asimilado históricamente
con la de los grandes sumideros, sin embargo, es tanto o más
importante la de numerosas zonas de infiltración preferente y
de sumideros de menor tamaño superficial. La importancia del
cavernamiento de una cavidad, en este caso sumidero, no depende tanto
del tamaño de su entrada, sino de la fractura o contacto geológico
en el que se encuentra.
Para éste menester partimos de las fotografías aéreas
ampliadas a escala 1:5.000 del año 1957 en las que se observan
numerosos cauces hoy en día desaparecidos. A partir de ellas
y restituyéndolas sobre la cartografía actual de la misma
escala, obtenemos la actuaciones a efectuar (ver fotografías
aéreas).
El cuadro nº3 refleja, entre otros datos, en número de metros
lineales de cauce a restituir para incorporar a la red fluvial los sumideros
aislados.
3.2.5. ACONDICIONAMIENTO DE SUMIDEROS.
Los sumideros son el eje central de la historia geológica del
llano, son fenómenos "vivos" con una evolución
y desarrollo en el tiempo. Sus características en forma número
y morfología han variado constantemente pero en una escala de
tiempo geológica, e inapreciable para el hombre. La acción
antrópica del hombre sobre la superficie terrestre altera en
días lo que la naturaleza lo hace en miles de años, por
lo que una variación desordenada del medio superficial, puede
alterar su normal funcionamiento y por lo tanto convertirse en un problema
mayor.
Por todo ello es necesario preservar su natural desarrollo, buscando
el equilibrio entre los fenómenos naturales y la explotación
artificial del llano. A ello van encaminadas las siguientes medidas.
3.2.6. ACOTACIÓN DE LA ZONA DE DOMINIO DE LOS SUMIDEROS.
El menor valor de los cultivos de secano que antaño cubrían
el valle, condionaba el que los bordes y riberas de los sumideros fueran
de escasa pendiente y de sedimentos compactos. Actualmente la necesidad
del cada vez más valioso, terreno de regadío, ha hecho
que las zonas adyacentes a los sumideros sean objeto de siembra y utilización
agrícola hasta el punto de llegar a la vertical de su zona de
absorción e inclusive, llegar a obstruirlo totalmente.
La anterior y compacta "pendiente de equilibrio" ha sido modificada
por unos inestables muros de tierra de labor y piedras que se desploman
y deslizan cuando varían sus condiciones de humedad. (Ver figura
nº 11) El desplome repentino de varias toneladas de piedras y tierra,
que se produce en épocas de lluvia, provoca el colapso total
del sumidero, lo que coincide con un incremento de detritus arrastrados
por el arroyo que son depositados en su base aumentando el colapso de
estos.
El problema es aun más importante si tenemos en cuenta que, tal
como hemos descrito anteriormente, el drenaje subterráneo se
hace en su mayor parte, a través de microfracturas, las cuales
son obstruidas por las arcillas depositadas al disminuir la velocidad
de circulación del agua. Este fenómeno es el que, principalmente,
ha provocado el colapso de los sumideros fósiles que subyacen
bajo los sedimentos.
La solución pasa por el acondicionamiento de sus bordes con
muros adecuados de piedras (gaviones), que permitan la infiltración
lateral e impidan la obstrucción por gravedad.
Es importante recalcar que la capacidad de absorción de los
sumideros depende en gran medida del área de absorción
o de contacto de las calizas, y no solo de las formas abiertas penetrables
o no. Por ello, en el momento de adecuar sus márgenes, es imprescindible
respetar el área cárstica que lo rodea, favoreciendo un
posible cambio en forma o ubicación del ponors y aumentado su
capacidad de drenaje
La obstrucción de sumideros ha sido llevada a cabo no solo con
fines de aprovechar las tierras de labor colindantes, sino también
en algunos casos, para la construcción de caminos de servidumbre
y hasta de desescombro de obras, fenómeno que se ha acentuado
en los últimos años y ante el cual, las autoridades deben
de tomar una enérgica postura de protección.
3.2.7. DESOBSTRUCCIÓN DE SUMIDEROS.
La desobstrucción de sumideros mediante medios explosivos no
es la más adecuada por cuanto podría producir la obstrucción
y derrumbe de las galerías de evacuación, produciendo
el fenómeno inverso de colapso del sumidero.
Es necesario un estudio morfológico "in situ" de los
sumideros penetrables, procediendo si fuera menester, a la utilización
puntual y localizada de métodos explosivos con el fin de aumentar
el tamaño de las galerías.
Es necesario realizar a un estudio espeleológico detallado de
cada sumidero o ponor presente en el valle para a partir de éste,
realizar las obras y sondeos de acondicionamiento que fueran menester.
La conexión con sondeos de gran diámetro, tipo Spring-Glory,
de las galerías subterráneas principales con superficie,
sólo se haría en caso de que el cálculo de la capacidad
de evacuación de las galerías superen el del volumen de
agua de entrada.
Los sumideros penetrados hasta el momento son:
· El sumidero del Porteño, en la Laguna Norte; se consiguió
desobstruir en 1981 y penetrar en él unos 200 m, desgraciadamente,
la muerte de el espeleólogo y compañero Luis Avila hizo
que se abandonase su exploración. Actualmente es necesario realizar
una nueva topografía en detalle por la importancia que éste
sumidero tiene.
· El Sumidero del Guerrero, en la Laguna de la Umbria; desobstruido
por el G.A.E.M. en Octubre de 1997 y descendido hasta menos 15,5 m.
(Ver croquis topográfico) los trabajos en éste sumidero
aún están en fase de realización.
· Existen otros sumideros de gran importancia por su capacidad
de evacuación y que tienen grandes posibilidades de ser penetrables
tras algunos trabajos de desescombro, tal es el caso del sumidero situado
150 m al NO del Porteño (nº 219 del plano), y del área
de sumideros de La Capellanía ( nº 102 del plano). La falta
de medios materiales disponibles para su trabajo y exploración
han impedido su realización hasta el momento.
3.2.8 ENRASAMIENTO DE LA COTA DE ABSORCIÓN.
Cuando se empieza a inundar el valle por efecto de la disminución
de la capacidad de drenaje de los sumideros, o de colapso de los mismos,
continua el drenaje del valle en menor escala por infiltración
del acuífero superficial o detrítico al profundo o kárstico.
La infiltración a efectos teóricos la podemos considerar
homogénea en toda su superficie inundada, aunque es más
importante en zonas calizas o fracturadas.
En una primera fase de la infiltración de un acuífero
a otro, su representación gráfica mediante líneas,
refleja una homogeneidad en sus valores y sus componente verticales.(Ver
figura nº 10 ). La capa del nivel freático, que en un primer
momento era aproximadamente plana, empieza a elevarse hasta formar un
domo que llega a alcanzar la superficie. Cuando esto se produce las
líneas representativas de la infiltración, empiezan a
disminuir en su valor y a perder la componente vertical hasta llegar
a anularse en la línea de corte entre la superficie y la del
domo freático.
Se observa como la capacidad de absorción de las aguas superficiales
y su componente vertical es mayor cuanto más alejada estén
de la vertical del domo freático.
En el caso concreto que nos ocupa, los domos freáticos se forman
principalmente en la base de los sumideros mayores, como El Porteño
y Cortijo Sabanillas, y siempre al coincidir un aporte máximo
de caudal por parte del Arroyo de la Madre, y una subida del nivel freático
del acuífero por aportes subterráneos y superficiales,
principalmente de la cuenca endorréica de Pico Montoso. Esta
situación se mantiene poco tiempo, en relación a la inundación
superficial, debido a que la vertical del domo también coincide
con las zonas preferentes de absorción de los sumideros.
El factor principal para favorecer la evacuación del agua de
inundación es el tiempo en el que las áreas principales
de absorción (sumideros) están drenando. Sin embargo,
no todos estos sumideros están funcionando cuando el Arroyo de
la Madre está desbordado, sino que lo hacen en función
de la cota a la que el nivel de inundación va llegando.
Por ello es necesario enrasar mediante canales de conexión con
el cauce de La Madre, los sumideros de mayor cota con las áreas
preferentes de absorción, para que a partir de aproximadamente
un cierto caudal, el agua sea conducida a diversos sumideros que de
otro modo hubieran tardado días en funcionar y siempre previa
inundación hasta la cota de su boca.
En el plano nº1 ,confeccionado por la C.H.S., situamos los principales
grupos (numerados por centenas) de sumideros a enrasar mediante canales
en la misma cota (relativas). El grupo de los 200 es el de mayor importancia,
tanto por su capacidad de drenaje, como por ser el tramo final de La
Madre, y se enrasarían sobre el cauce del Sumidero del Porteño,
nº 215.
En el mismo cuadro, en la columna de Cotas, se relacionan las cotas
de los sumideros principales y su diferencia a los secundarios. En la
columna de Distancia al Cauce Principal, se reflejan las distancias
de los sumideros secundarios al tramo de cauce más próximo
del principal.
La área de sumideros de los 100 se enrasaría en el sector
de máxima absorción (nº102) y estos a su vez, como
todas las áreas, se conectarían con el cauce principal
del Arroyo de la Madre.
Con estas obras adelantamos el tiempo de drenaje de todas las áreas
de absorción aumentando considerablemente el volumen de agua
evacuada.
El estudio de las infraestructuras propuestas en éste apartado,
es una aproximación a las obras a efectuar, debiendo de efectuarse
un trabajo de investigación más detallado para presupuestar
y valorar en detalle todos sus aspectos.
3.2.9 OTRAS MEDIDAS.
EXPLOTACIÓN ARTIFICIAL DE LOS ACUÍFEROS.
Establecimiento de un red de drenaje desde los pozos existentes hacia
los sumideros en épocas de alto riesgo.
Cuando los datos reflejados en el Cuadrante de Prevención de
Riesgos de Inundación, lo requiera, sería necesario la
extracción artificial mediante bombeo de los sectores con niveles
piezométricos más elevados. Ello encaminado a aumentar
el margen de seguridad dado por la zona de aireación del acuífero
y situarlo en la cota de profundidad adecuada para el inicio del año
pluviométrico tal como razonamos anteriormente.
3.3 NUEVA INVESTIGACIÓN.
Con este trabajo hemos pretendido exponer la complejidad de los factores
que intervienen en la dinámica hídrica del Polje de Zafarraya,
en él se esbozan algunas de las soluciones que pueden mitigar
su problema. Sin embargo, es necesario la realización de un PROYECTO
DE INVESTIGACIÓN general en el que participen tanto hidrogeólogos,
como ingenieros y espeleólogos, que aporten nuevas ideas y desde
puntos de vista diferentes para consensuarlas y aplicar las más
adecuadas.
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