ANALISIS DE LAS INUNDACIONES DEL POLJE DE ZAFARRAYA:
PROPUESTA DE MEJORA DE SU CONTROL Y MEDIDAS PARA PALIAR EL RIESGO.


Granada a 1 de Marzo de 1998


Ignacio L. Ortega Joya

Grupo de Actividades Espeleológicas de Motril G.A.E.M.
Director de Ocioaventura

Dedico este trabajo a la memoria de mi amigo y compañero espeleólogo Luis Avila Alba, que perdió la vida en la exploración del Sumidero del Porteño (1981), y cuyo recuerdo permanece con todos los espeleólogos que tuvimos la suerte de conocerle.

INDICE

RESUMEN

INTRODUCCÍON
Historia de las inundaciones.
Valoración del problema.
Problemática actual.
Propuestas futuras.

FUNCIONAMIENTO HIDROLÓGICO DEL POLJE

LAS CUENCAS HIDROGRÁFICAS
La Cuenca del Arroyo de la Madre.
La Cuenca de Arroyo Hediondo.
La Cuenca Sur de Pico Montoso.

LAS CUENCAS DE DRENAJE SUBTERRANEO
El drenaje subterráneo del Polje. La Cuenca Atlántica y la Mediterránea.

FACTORES CONDICIONANTES DE LAS INUNDACIONES

EL NIVEL FREATICO Y SU RELACIÓN CON LAS INUNDACIONES

LA CAPACIDAD DE ABSORCIÓN DE LOS SUMIDEROS
Los fenómenos kársticos.

PROPUESTA DE ACTUACIONES

DE CONTROL BASICO
Medidas del nivel piezométrico.
Medidas de aforos.
Medidas de la pluviometría.
Control de extracciones en pozos y sondeos.
Control de caudales trasvasados.
Instalación de niveles.
Confección del catálogo de sumideros.

DE OBRAS DE ACONDICIONAMIENTO
Primer tramo del Arroyo de la Madre.
Tramo intermedio del Arroyo de la Madre.
Tramo final o sumideros.

EN OTROS CAUCES Y SUMIDEROS DESAPARECIDOS
EN SUMIDEROS

TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN

Ignacio L. Ortega Joya
Espeleólogo

RESUMEN.
Este trabajo esta dirigido a la búsqueda de soluciones a las periódicas inundaciones que el Polje de Zafarraya viene sufriendo. La metodología utilizada es en primer lugar, una descripción de las inundaciones de las que tenemos constancia, una cuantificación económica de su incidencia en la economía del Llano, y posteriormente un análisis detallado de todos los factores hidrológicos que intervienen en su dinámica, para, a partir de sus conocimiento, llegar a propuestas de soluciones efectivas.

INTRODUCCIÓN.

El presente trabajo ha sido realizado por Ignacio Ortega Joya, espeleólogo del Grupo de Actividades Espeleológicas de Motril G.A.E.M. y desde estas líneas quiero agradecer especialmente la colaboración prestada a:
A mis compañeros del G.A.E.M. por su colaboración en todos los trabajos de campo.
A la Federación Andaluza de Espeleología F.A.E. y en especial a su presidente D. Angel Martínez García.
A D. Manuel López Chicano, profesor del departamento de Geodinámica de la Facultad de Ciencias de Granada, por la corrección y supervisión del presente trabajo, así como el calculo de la capacidad del embalse del Polje y los numerosos datos aportados para el mismo.
A D. Carlos Borregon, ingeniero de la Confederación Hidrográfica del Sur C.H.S., y a sus departamentos de topografía y de control del niveles piezométricos -D. Juan Rosillo - por los datos topográficos, piezométricos, pluviométricos y de caudales necesarios para su realización.
A D. Salvador Zamora, alcalde de Zafarraya por la colaboración prestada en todo momento para su realización y en especial la del campamento espeleológico de Marzo de 1997
A D. José Luis Ruiz López, geólogo de la empresa Apliteg, S.L. por la información suministrada.
A los grupos de espeleología de Maracena - G.E.M. y la Sociedad del Grupo de Espeleólogos de Granada S.G.E.G. por la colaboración en la campaña de prospección de Marzo 1997
Y en especial a todos los vecinos de Zafarraya y El Almendral que han colaborado con nosotros.


El Polje de Zafarraya es una depresión cerrada situada en el extremo occidental de la provincia de Granada formando parte del acuífero del extenso macizo carbonatado de Sierra Gorda.
El Polje de Zafarraya es una fosa tectónica de edad Mioceno superior (Hidalgo, 1974) lo cual queda patente en su forma alargada a favor de importantes fracturas que lo delimitan. La complejidad de su estructura interna fue puesta de manifiesto por los estudios geofísicos eléctricos (Ollero y García, 1984; López Chicano, 1989).
La naturaleza de los materiales kársticos, de edad jurásica, que en su mayor proporción constituyen su base, condicionan el funcionamiento hidrogeológico del acuífero en el que las periódicas inundaciones producidas en periodos de alta pluviometría, son la expresión más importante y trascendente de su funcionamiento.
Con el objetivo de contribuir al conocimiento de los numerosos factores que intervienen en su funcionamiento y en la búsqueda las posible soluciones a las inundaciones que afectan al Llano de Zafarraya , intentamos esclarecer y delimitar los distintos elementos que interviene en su dinámica hídrica y en su compleja morfología interna.
Historia de las inundaciones.
Algunas de las inundaciones de envergadura de las que existen referencia escrita son:
En el invierno de 1891-1892 se produjo una inundación que mantuvo incomunicados a los tres núcleos de población del llano en la que las aguas pudieron alcanzar la cota 900, este año es conocido como el año de la barca y el pueblo de Zafarraya quedo, prácticamente, rodeado de agua.
De 1957 existen también referencias de otra inundación en la que las aguas cubrieron más de 400 ha de labor (Moreno 1987).
En Diciembre de 1962 hay constancia de que las aguas llegaron a la cota 897 (Hidalgo 1974).
En Enero de 1970, tras dos semanas de fuertes precipitaciones, las aguas llegaron a alcanzar las casas más bajas de Zafarraya (cota 895)(Moreno Garzón, 1972).
En la riada de 1987 paso un caudal por el Arroyo de la Madre de 20 mil l/sg. Produciendo la perdida de las cosechas (J. Luis Guzman del Pino).
En Diciembre de 1996, Enero de 1997 se produce la inundación del polje en la que se alcanza la cota 897 anegando las viviendas situadas en la parte más baja del pueblo y produciendo el desbordamiento del Arroyo de la Madre que llega a sobrepasar la carretera de entrada al pueblo para verter aguas en los sumideros situados al Sur Oeste de Zafarraya.
Entre estas grandes inundaciones existen numerosos periodos en los que si bien la anegación del llano no tiene ésta envergadura, si llegan a afectar las hectáreas de terreno más próximas a los sumideros.

Valoración del problema.

El natural desarrollo agrario y urbanístico del llano de Zafarraya lleva implícito a su vez un mayor perjuicio económico con motivo de este tipo de catástrofes. La mayor extensión de la superficie de inundación producida de Enero a Febrero de 1997 ha afectado a la habitabilidad de la población así como cuantiosos daños en la infraestructura agraria individual y colectiva.
La inundación ha afectado a una superficie de 500 ha de extensión y su permanencia ha sido de 75 días de duración, con el consiguiente perjuicio económico en las cosechas. Tiempo al que hay que incrementar los días necesarios para el drenaje y ventilación de la tierra enfangada, que incluso llega a corromper el agua debido a la gran cantidad de material orgánico proveniente de los productos sembrados.

A la perdida de la cosechas e infraestructuras agrícolas como aperos, motores, sistemas de riego por goteo, maquinarias y demás enseres agrícolas, hay que sumar las producidas en las infraestructuras de caminos y carreteras que discurren por el llano, y en inundaciones como la producida en Enero y Febrero de 1997, las perdidas en el casco urbano al quedar anegas más de 100 viviendas, produciendo numerosos daños en sus mobiliarios y en las que en la mayor parte de las ocasiones se han visto afectadas sus estructuras.
La Agencia de Extensión Agraria ha efectuado un informe detallado, del que existe copia en el Excmo. Ayuntamiento de Zafarraya, del seguimiento y valoración de los daños, facilitándole a la Delegación Provincial y a las autoridades locales los datos de apreciación primarios, que posteriormente se han ido comprobando.
A efectos de resumen informativo, los daños tasados ascienden a:
· En elementos de equipamientos, materias primas y utillaje a 155.914.000 pts.
· En concepto de viviendas a 60.720.000 pts.
· En infraestructuras y otros equipamientos a 60.000.000 pts.
A estos datos hay que añadir diversos daños no incluidos en este informe y de los cuales hay un relación detallada en el Ayuntamiento de Zafarraya.
Evaluación provisional de daños en infraestructuras y equipamientos, según informe del Ayuntamiento de fecha 8 de enero de 1997

Los resúmenes hasta ahora presentados no pretenden ser una relación exacta de los daños producidos, pero sí aproximarnos a la autentica envergadura del problema, su envergadura económica y sobre todo su trascendencia social, por cuanto supone una catástrofe siempre posible, requiere la búsqueda de las soluciones efectivas por parte de todos los organismos implicados.
Los daños estimados ascienden a 550 millones de pesetas en la última inundación.

Problemática actual.

Los Municipios de Zafarraya, el Almendral y Ventas de Zafarraya, han tenido un importante crecimiento demográfico y económico en los últimos 20 años. La clave de ellos ha sido la explotación agrícola del llano, fuente principal de riqueza, que se ha cuadruplicado en ese periodo, pasando a tener una superficie próxima a las 2.000 ha de cultivos, ésta dinámica de prosperidad, deseable para toda la comarca, no puede estar condicionada por las posibles ocurrencias de inundaciones como las producidas en los últimos meses por lo que urge la búsqueda de una pronta solución.

Lo más palpable de esta rápida transformación es la remodelación del antiguo valle, pasando de una zona de pastizales a una llanura de campos e invernaderos en régimen de explotación intensiva. La rápida e importante acción antrópica del hombre sobre su superficie, tendente a la optimización e incremento de las tierras de cultivo, ha llevado a modificar y reducir substancialmente las zonas acotadas de dominio publico tales como; antiguos cauces naturales, márgenes de cauces fluviales y bordes de sumideros, siendo aún es más grave, el hecho de obtruir artificialmente los sumideros para recubrirlos de tierra de labor o incluso para el paso de caminos de servidumbre.
Esta remodelación superficial de la morfología del polje, en tan corto periodo de tiempo, y sin unas directrices que hubieran permitido mantener su dinámica hídrica, ha afectado a la antigua disposición de los cauces, torrentes y sumideros, y por lo tanto al sistema de drenaje de las aguas superficiales.
La restitución de antiguos cauces y sumideros en el llano, no es la solución definitiva al problema de las inundaciones, pero sí es uno más de los factores tendentes a paliar sus efectos en tiempo y en volumen. Existen factores externos al polje, como por ejemplo el nivel piezométrico en el acuífero de Sierra Gorda y el detrítico del Polje, que van a influir decisivamente en la duración de las inundaciones, pero sobre los cuales es muy difícil actuar. Sólo la prevención y control artificial de la zona de aireación del acuífero, tal como explicamos más adelante, nos aportará la información necesaria para prevenir y paliar la ocurrencia de nuevas inundaciones, pero no para eliminarlas completamente.
En esta situación , hay que tener presente que el actual problema de inundaciones que afrontamos, no lo es tal desde el punto de vista de la evolución natural del Polje, y que su dimensión como problema crece en el tiempo en la misma medida que el valor agrícola de las tierras que comprende. Es paradójico pero cierto, afirmar que, la actual fuente de riqueza, el limo que forma la tierra, es el fruto de las continuas anegaciones del polje a lo largo de su historia geológica, y que lo que ha sido su origen y natural desarrollo se convierte en un instante, en términos geológicos de tiempo, en su problema. Los últimos 20 años, no son más que una milésima de segundo en la historia evolutiva del polje, por lo que ninguna actuación encaminada a la búsqueda de una solución, puede ir contra éste natural desarrollo.

Propuestas futuras.

Por todo lo expuesto, es fundamental conocer cual es su dinámica de funcionamiento, para aplicar soluciones naturales que mantengan el equilibrio entre la necesaria explotación agrícola del polje y su normal funcionamiento hídrico.
Las soluciones a las que llegamos van en consonancia con las características únicas que el polje posee, evitando en lo posible, las grandes obra hidráulicas que obviando su alto coste económico, acaban con el tiempo en ceder a las fuerzas naturales que intentaban controlar. Para llegar a ellas partimos de una metodología de descripción de los numerosos elementos que intervienen en su funcionamiento para a partir de su conocimiento y características diferenciadoras, potenciar o atenuar las que nos interesen.
El Polje de Zafarraya no es un sistema aislado, tal como veremos, su funcionamiento es parte de un sistema complicado y diverso en el que intervienen numerosos factores. La solución a aplicar, no es ni única ni puntualmente localizada, y en su búsqueda y aplicación, deben de intervenir tanto hidrogeólogos como ingenieros de confederación y espeleólogos, para de esta manera, dar una visión de conjunto que permita a los responsables de las distintas instituciones implicadas tomar las decisiones más acertadas.

2.0. FUNCIONAMIENTO HIDROLÓGICO DEL POLJE


2.1. LAS CUENCAS HIDROGRÁFICAS


Denominados sistema hídrico a una determinada área donde se estudian las relaciones entre aportes o incrementos de caudal y sus perdidas o descargas de caudal. El acuífero kárstico del Polje de Zafarraya, forma parte del acuífero de Sierra Gorda que es el de mayor entidad hidrogeológica. Ocupa este último, un área ovalada de unos 300 km2 y esta rodeado y sellado en sus bordes por materiales de baja permeabilidad pertenecientes al cretáceo y neógeno.
El Polje de Zafarraya, de unas dimensiones de 10 km. de longitud por 3,5 km. de anchura máxima, está comprendido en una cuenca hidrográfica cerrada de 151 km2 de los cuales el 65% lo forman materiales kársticos carbonatados de Sierra Gorda. Esto implica que la divisoria de aguas superficiales no coincida con la divisoria de aguas subterráneas, siendo esta última mucho más grande y difícil de delimitar puesto que puede ser cambiante en el tiempo (Hidalgo, 1973).
El Polje, que se prolonga en dirección ONO-ESE, es recorrido por el Arroyo de la Madre hasta desaparecer en los sumideros de la parte occidental, su longitud es de 13 km. y su cuenca vertiente de 151 km2, ubicada en gran parte en la vertiente septentrional de Sierra Tejeda.
Es de destacar que el 95% del drenaje del acuífero se efectúa por varios manantiales situados en la vertiente Norte del macizo de Sierra Gorda en la cota 500, y el otro 5% en la vertiente Sur sobre la cota 700, los primeros vierten sus aguas al río Genil y éste a la cuenca Atlántica, los segundos la drenan en su mayor parte por los manantiales subterráneos de Guaro y éstos a la cuenca Mediterránea. La divisoria de aguas de estas dos grandes cuencas subterráneas se encuentra en el interior del polje formando una línea de dirección NO-SE que pasa por el pueblo de Zafarraya.
Los sumideros o ponors situados al NO de Zafarraya, son los que drenan la mayor parte del cauce de La Madre, y la componen principalmente el Sumidero del Porteño y el área de sumideros del Cortijo Sabanillas, entre otros de menor envergadura.
El área de los sumideros de la parte occidental del polje, coincide con la zona más baja de tres cuencas fluviales:
Cuenca del Arroyo de la Madre,
Cuenca de Arroyo Hediondo, y
Cuenca Sur del Pico Montoso.

2.1.1. Cuenca del Arroyo de la Madre.

Situada en el sector oriental del polje, formada por el Arroyo de la Madre que recoge las aguas provenientes de Sierra Tejeda, de los arroyos de Las Ventas, del Selladero y de las Piedras, Nacimientos de Parrilla, entre otros, junto con algunos aportes de manantiales entre los que destaca el de Parrilla. Abarca una extensión de 30 km2 sobre un área geológica exterior al polje hasta el contacto con el acuífero detrítico, a la altura del Cortijo de la Alcaicería, pues sierra Tejeda no forma parte del acuífero de Sierra Gorda. El rasgo más característico de ésta cuenca es la perdida de caudal sufrido por el Arroyo de la Madre cuando entra en contacto con los materiales detríticos del acuífero de Zafarraya a la altura del Cortijo de la Alcaicería y hasta el Cortijo Revuelos a 1,5 km. de distancia, y donde se encuentra una estación de aforos, también son importantes las perdidas aguas abajo de dicho cortijo y hasta el trasvase.
Teniendo en cuenta diversos aforos directos realizados en el sector de la Alcaicería, se estima que los caudales controlados en la estación de aforos del cortijo Revuelos constituyen entre el 60% y el 70% del total de los aportados por el Arroyo de la Madre a su entrada en el polje de Zafarraya (López Chicano, 1992).
Estas perdidas por infiltración han sido comprobadas por distintos autores mediante aforos diferenciales simultáneos a lo largo de su recorrido. Nosotros mismos tuvimos ocasión de comprobarlo al efectuar un aforo el 1 de Junio de 1997 en el puente del Cortijo de la Alcaicería con un caudal de 448 l/s. y otro aforo simultáneo en el puente situado a la entrada del pueblo de Zafarraya con un caudal de 287 l/s.
Éste funcionamiento en régimen de perdidas es aún más acentuado si tenemos en cuenta que a lo largo de los 8 km. que separan los dos puntos de control existen distintos aportes de arroyos subsidiarios que confluyen con La Madre, provenientes de la alta pluviometría registrada el día anterior. En su tramo final La Madre fluía con un caudal de 150 l/s al sumidero del Cortijo Sabanillas, el cual se encontraba parcialmente inundado debido a la crecida del día anterior.
El estudio correlatorio permite matizar algunos aspectos del funcionamiento hidrodinámico del arroyo en la estación de aforos. Las funciones de autocorrelación para los caudales y la de correlación cruzada lluvia-caudal, (Guzman del Pino 1990) realizadas para una ventana de 100 días, indica la existencia de un desfase medio de 2 días entre las precipitaciones y las puntas de crecida del hidrográma, debido al paso de la escorrentia directa.

El caudal máximo observado, infiltrado en los ponors terminales del Arroyo de la Madre, sin ocurrencia de inundaciones, ronda los 3 m3/s (IGME, 1983), el cual debe constituir un valor mínimo de la capacidad de infiltración de los sumideros, en momentos de niveles piezométricos bajos. Este dato debe de contrastarse anualmente, puesto que en ponors de tipo aluviales, como los que tratamos, es corriente su variación en forma y disposición tras avenidas fuertes, con el consiguiente cambio en su capacidad de absorción. Un estudio topográfico espeleológico de su cavernamiento podría aportar más información sobre su capacidad de drenaje, direcciones de evacuación y posibles medidas encaminadas a evitar su obturación.
De todo lo anterior, lo más destacable como características diferenciadoras de ésta cuenca es la rapidez de respuesta de las crecidas a las precipitaciones, y sobre todo las perdidas de caudal por infiltraciones a lo largo de su recorrido y en especial en sus 5 primeros kilómetros.


2.1.2 . Cuenca de Arroyo Hediondo.

Es la situada al NO de Zafarraya, está formada por los Arroyos de Periconeo, Arroyo Hediondo, Arroyo del Caballón y Cañada de los Cazadores, su extensión es de 50 km2 y en sus cotas más altas (+905m.) predominan los materiales kársticos carbonatados por lo que su escorrentia superficial es prácticamente nula y solo existen algunos cauces superficiales fósiles. En cotas menores la pendiente disminuye notablemente al entrar en el llano y los materiales que constituyen su lecho son de tipo detrítico y arcilloso por lo que existe una incipiente red fluvial que encauza sus últimos metros de recorrido hacia la zona de los sumideros del Porteño.
La longitud media de la cuenca vertiente a los sumideros es de 3,5 km. y el tiempo de respuesta de éstos a momentos de alta pluviometría es un dato importante aún pendiente de calcular.


2.1.3. Cuenca Sur de El Pico Montoso.

De las tres grandes cuencas de aporte que componen la del Polje de Zafarraya, la de mayor extensión y pluviometría es la situada al Norte, formada por los sectores denominados: Las Lagunetas, Majada del Hollín y vertiente Sur del Pico Montoso, tiene una extensión de 70km2. Los materiales que la componen son en un 95% kársticos carbonatados, por lo que la escorrentia superficial es prácticamente inexistente. El otro 5% los constituyen depresiones tectónicas localizadas en el sector suroriental de Sierra Gorda, formadas por rellenos detríticos y aluviales que constituyen antiguos niveles de base colgados.
Los rasgos más característicos de ésta cuenca son;
La infiltración subterránea de las aguas de lluvia hacia el acuífero de Sierra Gorda y por consiguiente su transporte hacia el del Polje de Zafarraya.
La distancia media de ésta cuenca a los sumideros es de 6 km.
La existencia de niveles de base "colgados" que condicionan la escorrentía y su tiempo de respuesta.
El tiempo de máxima respuesta de las descargas de lluvia producidas en las partes altas hasta llegar a los sumideros es mayor que el de las otras cuencas.
Ésta última característica está condicionada por la capacidad de circulación subterránea, y ésta a su vez, por el nivel de karstificación del subsuelo, del grado de fracturación y la existencia de niveles con materiales con distinta permeabilidad que puedan ralentizar o canalizar su circulación.


Lejos de considerar las características diferenciadoras de las tres grandes cuencas fluviales un problema, su estudio particular nos puede dar datos importantes para un tratamiento personalizado del problema. Las puntas de crecida del caudal de cada una de las cuencas y el tiempo que tardan en llegar a los sumideros es un factor a tener en cuenta para disminuir la coincidencia de los máximos de escorrentia, sobrepasando el límite de colapso de los sumideros.


Cada una de éstas cuencas posee unas característica únicas y diferenciadoras que son importantes de destacar.

NOMBRE CUENCA EXTENSIÓN ESCORRENTIA Distanciamedia a sumideros TIEMPO DE RESPUESTA a las crecidas. Cota Características.

A Arroyo HediondoArroyo PericoneoArroyo Caballón 50 km2 70% Subterránea30% Superficial 3,5 km. Horas 1000 m.
B Las LagunetasMajada del OllinPico Montoso 70 km2 95 % Subterránea5% Superficial 6,0 km. ?? Días 1100 m. · El tiempo de respuesta de las aguas.· La circulación subterránea.
C Sierra TejedaArroyo de PiedrasArroyo del SecaderoArroyo de VentaArroyo de Manantiales 30 km2 40% Subterránea60% Superficial 10,0 km. 2 Días 1150 m. · Perdida del 40% del caudal en el 1er, tramo.· Trasvase a otra cuenca.


2.2. LAS CUENCAS DE DRENAJE SUBTERRÁNEO.

2.2.1. El drenaje subterráneo del polje.

El drenaje subterráneo del polje es relativamente reciente, desde el Pleistoceno medio-superior, aproximadamente (Lhenaff, 1977 y 1986; López Chicano, 1992 y 1995), y se efectúa por varios manantiales situados en la vertiente Norte (cuenca Atlántica) del Macizo de Sierra Gorda, aproximadamente sobre la cota 500, y en la vertiente Sur (cuenca Mediterránea) cota 700. El nivel de base está determinado por el Río Genil y sus tributarios (cota 450-500)(Hidalgo, 1974).
El hecho más destacable, es que en el interior de la cuenca cerrada del polje de Zafarraya, se encuentra la divisoria de aguas continentales; la Atlántica y la Mediterránea. Pasa por la localidad de Zafarraya en una línea de dirección N40ºO, dividiendo al polje en dos grandes cuencas de drenaje, las situadas al NO y SO de dicha localidad. La primera la componen los sumideros finales del Arroyo de la Madre, como son el del Cortijo Sabanillas y el sumidero de El Porteño, la segunda, formada principalmente por los sumideros del Cortijo Rincón de Reina, sumidero del Guerrero, Toledo, etc.
La circulación del agua subterránea, en el interior del macizo, se efectúa sobre todo, a través de fracturas y conductos de trazado tortuoso, responsables de la acusada anisotropía y heterogeneidad del acuífero, tanto más elevada cuanto más desarrollado sea el karst. La velocidad de circulación establecida mediante trazadores (fluoresceina), y desde los sumideros, es del orden de 150-200 m/día hacia el Sur y 400-500 m/día hacia el Norte (Hidalgo 1974).
El incremento en casi el doble de la velocidad de circulación hacia el Norte, podría haberse condicionado por las fracturas singenéticas de plegamiento de Sierra Gorda, así como a la mayor diferencia de cota, por lo que aunque la karstificación en la base del polje no esté muy desarrollada, es posible encontrar un aumento del tamaño de las galerías subterráneas cuanto más se adentren en el macizo de Sierra Gorda.


Figura nº2 .- Cortes geológicos SO-NO y S-N donde se aprecia las fracturas que conforman la fosa tectónica del Polje de Zafarraya y su morfología interna.

Los fenómenos kársticos en profundidad se desarrollan principalmente a favor de la microfracturación y de juegos de grandes fracturas que conforman la cuenca en profundidad del polje. Las direcciones preferentes de evacuación están condicionadas por fracturas y fallas de origen singenético del plegamiento de Sierra Gorda que preferentemente tienen una dirección N20ºE - N40ºO, como lo prueba el hecho de que el 95% del caudal de los sumideros del NO de Zafarraya se drenan por la vertiente Norte de Sierra Gorda, en especial por el Nacimiento de Río Frío.
Existen numerosos juegos de fracturas perpendiculares que conforman sistemas aislados hidrológicamente debido también a las intercalaciones de niveles arcilloso-margosos, los cuales quedan patentes, en especial en el sector oriental del polje, puestos de manifiesto por las grandes diferencias en los niveles piezométricos de los sondeos efectuados en éste sector.

El sector oriental de polje.

A efectos de considerar sólo la influencia sobre las inundaciones del sector occidental del polje, podemos considerar un área de drenaje situado al Este de una línea NS que dividiría el polje en dos mitades, y abarcaría el tramo del Arroyo de la Madre comprendido entre el Cortijo de la Alcaicería y Cortijo de los Revuelos. Los sondeos eléctricos efectuados en éste sector ponen de manifiesto una compleja estructura interna debido la fracturación en profundidad de la fosa. En superficie, los materiales de baja permeabilidad miocenos están ausentes, por lo que el substrato impermeable no existe, yaciendo el detrítico sobre los carbonatos de Sierra Gorda. Las perdidas por infiltración del Arroyo de la Madre a lo largo de éste tramo son en torno al 60% de sus aportes totales a la entrada del polje (situada en el Cortijo de la Alcaicería). La aportación media anual en éste punto es de 5 hm3, según López Chicano (1992) aunque muy variable de unos años a otros de acuerdo al régimen pluviométrico.

Figura nº3 .- Variación del caudal del Arroyo de la Madre entre el Cortijo de la Alcaicería y el trasvase(Fig. 1) en el periodo 1965-1969. El sector negativo del gráfico indica la existencia de pérdidas en el sentido del flujo. El sector positivo expresa el funcionamiento en régimen ganancial (López Chicano 1996).

Este sector no es propiamente una cuenca de drenaje del acuífero de Zafarraya, pero las importantes pérdidas por infiltración producidas en él antes de llegar a la zona occidental de los sumideros, en la que se producen las inundaciones, hace que tenga un gran protagonismo en cuanto a la disminución de los aportes a dicha zona.
En el acuífero cárstico de Sierra Gorda, los niveles freáticos descienden si no reciben aportaciones por pluviometría superiores a 400 mm el descenso es producido por drenaje de las zonas con un nivel piezométrico más alto, Zafarraya y Revuelos, hacia la zona central que drena hacia el Norte.

 


2.3. FACTORES CONDICIONANTES DE LAS INUNDACIONES.

En el Polje de Zafarraya, la intensidad y volumen de las precipitaciones, la capacidad de infiltración de los sumideros y la posición del nivel piezométrico de los acuíferos, son los tres factores que van a determinar la ocurrencia y duración de las inundaciones, siendo cualquiera de ellos suficiente para producirla con tal de superar su máximo establecido, aunque los normal es que los tres factores intervengan en su alcance y duración.
Las inundaciones en el polje se producen por algunos de los factores mencionados o la combinación de todos.
A efectos de establecer una primera relación entre estos factores y las fechas más significativas de las inundaciones de Noviembre y Diciembre .96 Marzo .97, las relacionamos seguidamente:


n 12 de Noviembre .96, se colapsan los sumideros del área Norte, empieza a subir el nivel.
n Del 20 al 21/11/96 desciende totalmente el nivel de ésta primera inundación.

n 12 y 13 de Diciembre .96, se colapsan de nuevo los sumideros del área Norte, empieza a subir el nivel.
n 20 y 21 de Diciembre .96, el nivel del agua alcanza a la población.
n El 5 de Enero .97 se alcanza la cota máxima de la inundación , 892 m con un volumen de agua embalsado de 6,693 Hm3 (ver curva de embalse)
n Desde el 13 de diciembre .96 al 5 de Enero .97 transcurren 24 días en los que la madre aporta de media 2,915 m37sg lo que equivale a 6,044 Hm3
n 23 de Enero .97, el nivel freático de la zona de los sumideros desciende por debajo de la cota absoluta de la lamina de agua.
n 7 de Febrero, los dos niveles de agua de las dos lagunas, descienden a la misma velocidad.
n 13 de Febrero, el nivel freático de la laguna formada en la Umbría, desciende por debajo del nivel absoluto de la lámina de agua.
n El 22 de Febrero el flujo subterráneo de sumideros hacia Umbría, cambias de sentido.
n El 6 de Marzo se desagua totalmente la zona de Norte de los sumideros.
n La cota absoluta del nivel del agua en el día 23/01/97 es de 889.5 m

Los datos pluviométricos obtenidos en las estaciones de Ventas de Zafarraya y de la Alcaicería en el periodo de Octubre .96 a Enero .97 nos revelan :
Ver resúmenes de las pluviometrías y aforos del Arroyo de la Madre.

1ª Inundación parcial del 12 al 20 de Noviembre de 1996 en la laguna Norte.
1. La inundación primera del 12/11/96 al 20/11/96 del área Norte de los sumideros, coincide con un máximo en las precipitaciones el día 11/11/96 en la estación de la Alcaicería de 203,0 mm, se observa como las intensidades pluviométricas máximas hasta el día 20/11/96 de los últimos 3, 5 y 8 días son; 104,3 66,4 y 45,5 mm respectivamente.
2. Debido a la alta pluviometría registrada el día 11/11/96 y sucesivos, en la estación de la Alcaicería, el día 12 se registra un aforo en La Madre de 6,147 m3/sg lo cual provoca el colapso de los sumideros.
3. Podemos apreciar como en ésta primera inundación temporal los sumideros permanecen anegados mientras la media de aforos en los últimos 8 días supera 1 m3/sg. La inundación no llega a afectar al pueblo de Zafarraya.
4. Los máximos en los aforos medios en los últimos 3, 4, 5 y 8 días se mantienen por encima de 1,26 m3/sg hasta el día 20/11/96 que alcanza un valor de 0,26 m3/sg medía a 8 días y los sumideros se evacuan por completo.
5. En esta breve inundación parece ser el aforo medio día superior a 1 m3/sg el factor coincidente, hemos de tener en cuenta que esa media puede tener valores muy variables a lo largo del día.

2ª Inundación total de las 2 lagunas del 13 de Diciembre .96 al 6 de Marzo .97
6. Los sumideros permanecen drenando agua pero sin llegar a su límite, hasta el día 12 de Diciembre .96 en el que la pluviometría registrada conlleva un aforo en La Alcaicería de 1,049 m3/sg, valor que como hemos visto en el punto 5 parece ser un máximo determinante para iniciar una nueva inundación.

7. El 21 de diciembre .96 la inundación llega a la población coincidiendo con valores de aforos medios a 8 días superiores a 2,6 m3/sg y un aporte total de agua acumulado de 1,89 Hm3.
8. El día 5 de Enero .97 se alcanza la cota más alta de la inundación y también la media más alta de aforos a 8 días (4,1 m3/sg), éste, creemos puede determinar el máximo de la capacidad de drenaje de los sumideros (activos en esa cota), por cuanto constituye un punto de inflexión entre los aportes medios a 8 días mientras la laguna subía de nivel y su posterior descenso.
9. A partir de ésta fecha y hasta el 7 de Febrero .97 el nivel del agua se mantiene o baja escasos centímetros. En ésta etapa, los aportes de aforos medios a 8 días oscilan alrededor de 2,3 m3/sg. Valor que lógicamente es inferior a la capacidad de drenaje de los sumideros activos a la cota de inundación.
10. Del 7 al 13 de Febrero .97, las dos lagunas se independizan en su descenso y evolucionan indistintamente. Los aforos de La Madre, a partir de ésta fecha, son sólo validos para la laguna Norte por ser donde desaguan. Aún teniendo mayor capacidad de embalse, en esta laguna descienden más rápidamente los niveles llegando a secarse aproximadamente 15 días antes que la de la Umbría, demostrando una mayor capacidad de drenaje de sus sumideros.
11. El nivel piezométrico el día 7 de Febrero .97 en el sondeo S.33 b de la carretera de el Almendral (laguna Norte), esta a -93,3 m. por lo que la zona de aireación del acuífero no es un factor condicionante en las inundaciones.
12. Los sondeos del sector de la Umbría; S.41 del Cementerio y S.39 del Cortijo Palique, muestran unos niveles piezométricos más elevados. El día 10 de Enero .97 el S.41 se encontraba a -2,58 m ,cota absoluta 889,42 m. Por lo que deducimos que en la laguna de la Umbría la zona de aireación del acuífero tiene mayor trascendencia en la duración de las inundaciones..

EL NIVEL FREATICO Y SU RELACIÓN CON LAS INUNDACIONES.

En cuanto a la duración de la inundación del llano, interviene los siguientes factores.
1- Volumen de agua embalsada.
El volumen de agua embalsada en Hm3, se deduce del cuadro siguiente conforme a una relación proporcional a la cota alcanzada.

2 - Aportes de caudal de los cauces superficiales.
El caudal superficial aportado es el del Arroyo de la Madre más los aportes de lluvia directos sobre el llano.
3 - Capacidad de drenaje de los sumideros.
Establecer la capacidad de infiltración de los ponors constituye una tarea difícil, e incluso imposible de realizar, debido a que no se trata de un valor fijo, sino que varia según las condiciones existentes (Bonacci,1987). Sin embargo, y dado que entre su morfología superficial y su desarrollo kárstico interno, existe una relación proporcional, podemos asimilar su capacidad de absorción a la superficie kárstica exterior de cada uno de ellos, obteniendo, de una manera aproximada, un valor útil para los cálculos, con las consiguientes reservas.
Los ponors del llano son del tipo aluviales y por la "juventud" del sistema endorréico el cavernamiento es incipiente, por lo que no cabe esperar una capacidad grande de evacuación.
La capacidad de drenaje de los sumideros, depende del numero de ellos que estén en funcionamiento, y éste a su vez, de la cota alcanzada en la inundación.
4. Aportes superficiales medios (A. de la Madre): Nivel piezométrico del acuífero de S. Gorda- Zafarraya.

El funcionamiento en régimen de absorción o emisión de aguas de los sumideros, depende de la cota alcanzada por el nivel freático o piezométrico. La cota más baja del terreno en el llano, coincide con la cota 895 m en la base del Sumidero del Porteño. Cuando el nivel de las aguas subterráneas la alcanza y la sobrepasa, el sumidero deja de drenar agua y empieza a emitirla. Este fenómeno va produciéndose en otros sumideros conforme sube el nivel de las aguas subterráneas.
La relación entre la cota absoluta alcanzada por el nivel piezométrico (Npz), su relación con la capacidad de drenaje del acuífero de S. Gorda-Zafarraya (Cd), y con la capacidad de drenaje del llano inundado (Cd") queda resumida en el siguiente cuadro:

Cota. Nivel Piezométrico. (Npz.) Capacidad de drenaje del acuífero de S. Gorda. (Cd) Capacidad de drenaje del llano inundado. (Cd")

<= 895 Npz. Por debajo de la superficie de los ponors. La Cd correspondiente a su cota alcanzada. Cd" = Capacidad de drenaje de los sumideros (Cd,sum).
Entre 895 y 898 Npz. Superior a la cota de los ponors. Inundación del llano. Cd de cota 895 + el incremento de la Cd producido por aumento de cota. Es Cd,sum - Cd,sum de cota <= al Npz menos - su drenaje negativo.
+ de 898 Incremento del Npz y del nivel de inundación. Cd + el incremento de la Cd producido por aumento de cota. Cd" <= 0 Inversión del drenaje. Emiten agua con un límite de la Cd, sum

Relación entre la cota absoluta alcanzada por el Npz y la capacidad de drenaje de los sumideros del llano.
Se observa que:
1- A partir de la cota 895 m del Npz el Sumidero del Porteño, deja de drenar agua y empieza a funcionar como estavella.
2- Conforme aumenta la cota del Npz, aumenta proporcionalmente la capacidad de drenar agua (Cd), del acuífero de S. Gorda-Zafarraya.
3- Cuando el Npz es <= a la cota 895, la capacidad de drenaje del llano inundado (Cd") es igual a la capacidad de drenaje de los sumideros (Cd,sum).
4- Al pasar el Npz de 895 a 898 de cota absoluta, los sumideros pasan de tener drenaje positivo a ser igual a cero y a ser negativo en la misma capacidad de drenaje que poseen.
5- Si el Npz llega a la cota absoluta de 898, la capacidad de emisión de agua de los sumideros es la misma que la de su absorción.


2.4 LA CAPACIDAD DE ABSORCIÓN DE LOS SUMIDEROS.

Los fenómenos kársticos.

En el polje de Zafarraya y sus alrededores, están presentes todos los tipo de fenómenos kársticos; en las partes altas del macizo de Sierra Gorda, donde predominan las calizas blancas y donde la pendiente es escasa, podemos encontrar, torcas, dolinas, simas, y toda clase de aparatos de absorción, entre un entramado de lapiaces algunos muy desarrollados. En sus laderas podemos encontrar, aunque más escasas, simas y torcas, que constituyen antiguas zonas "colgadas" de absorción de agua, actualmente abandonadas.
Es en el llano donde predominan los sumideros o ponors que constituyen las "formas abiertas" de penetración del agua. También se observan dolinas en artesa y torcas que en su mayoría son "formas cerradas" al estar rellenas de material detrítico, normalmente formadas por el colapso de alguna bóveda o galería subterránea. Los demás tipo de fenómenos kársticos están ausentes en el llano debido al importante espesor detrítico que lo recubre.
La existencia de redes de galerías subterráneas en niveles superiores es de prever que sea escasa debido a la "juventud" del sistema endorréico, sin embargo, la existencia de cursos fluviales de gran recorrido y dimensiones, formados a favor de las fallas NO-SO, es más probable que se produzcan una vez pasada la cuenca detrítica del valle, y se adentre en los materiales carbonatados de Sierra Gorda.
Los trabajos espeleológicos a realizar irían encaminados hacia los siguientes estudios:

1. Desobstrucción física de los sumideros.
2. Topografía y estudio morfológico de la cavidad.
3. Estudio de la fracturación interna y de las direcciones preferentes de evacuación.
4. Medida del nivel freático en la cavidad.
5. Calculo de la capacidad de drenaje.

La exploración de formas abiertas de absorción para confeccionar su topografía, su estudio morfológico, de direcciones preferentes de evacuación y el caudal máximo de drenaje. Esto nos da información para definir los sectores de máxima infiltración a lo largo de las galerías subterráneas, e inclusive su posible conexión mediante sondeos vertederos tipo Spring-Glory con superficie, aumentando el drenaje efectivo.
Ello es importante a tenor de los pocos sumideros activos que quedan con expresión superficial debido a su taponamiento y desaparición.


Figura nº 5 . Perfil de un sumidero con galerías y colector interno, disposición de un posible sondeo de captación.


La mayoría de las formas kársticas, tal como se exponía en el apartado 2.4.1. son formas cerradas de infiltración, por lo que es importante una labor de desobstrucción para tratar de acceder a la red de galerías penetrables.
Este trabajo se completaría con un estudio de la fracturación del Polje, con fotografías aéreas que permitan delimitar las zonas de fracturación infiltración más importantes.
Los sumideros más importantes, se localizan en el contacto entre las calizas y el material de relleno detrítico del Polje. En ésta zona, su espesor es menor y la capacidad de transporte de sedimentos del agua evita todavía su obstrucción.


3. PROPUESTA DE ACTUACIONES.

· DE CONTROL BASICO (Medición de parámetros).
· INFRAESTRUCTURA DE OBRAS PREVENTIVAS Y DE RECARGA.
· NUEVA INVESTIGACIÓN


3.1. DE CONTROL BASICO.

3.1.1 Medidas del nivel piezométrico y de la lámina de agua en las inundaciones para el control de la zona de aireación del acuífero. Actualmente están en funcionamiento cinco piezómetros de la Confederación Hidrográfica del Sur los cuales son controlados mensualmente. Sin embargo, son insuficientes para un control más eficaz del acuífero, por lo que es necesario hacer al menos dos sondeos con piezómetro más.
Sondeo nº1 a instalar en El Almendral, en el contacto entre los materiales detríticos y la caliza.
Sondeo nº2 a instalar en la zona de Los Pergueres.
En nº1 proporcionaría datos sobre los aportes de escorrentia subterránea proveniente de la cuenca endorréica del Pico Montoso.
El sondeo nº2 daría datos sobre la profundidad del acuífero del sector oriental del valle.

3.1.2 Medidas de aforos de los aportes superficiales. Van encaminadas a calcular el total de la escorrentia superficial que el cauce del Arroyo de la Madre aporta al sector de los sumideros, como hemos vista antes los demás aportes de escorrentia superficial son prácticamente nulos, por lo que una estación de aforos situada a la entrada del pueblo de Zafarraya nos aportaría uno de los datos necesarios para calcular la capacidad de drenaje de la cuenca inundada.
Actualmente los datos de la estación de aforos del Cortijo de los Revuelos, no son operativos para éste problema, debido a los numerosos aportes superficiales posteriores a ella y a las perdidas de caudal en su recorrido.

3.1.3 Medidas de la pluviometría, para el cálculos de la escorrentia endorréica y del balance hídrico total.

3.1.4 Control de extracciones en pozos y sondeos.

3.1.5 Control de caudales trasvasados.

3.1.6 Instalación de Niveles para la medición de la lamina de agua embalsada en fases de inundación. Imprescindible para el cálculo de la capacidad de drenaje de los sumideros.
Sus medidas irán indicadas en cota absoluta.

Figura nº 6 Colocación de los niveles de control en las dos zonas inundables del polje.

La ubicación de los niveles debe de hacerse en los dos zonas inundables y con distintos hitos que favorezcan su lectura en los distintos grados de la inundación.


Con los datos anteriores de; niveles piezométricos, aforos y pluviométricos, se confecciona un CUADRANTE DE PREVENCIÓN DE RIESGO DE INUNDACIONES.
Este cuadro resumen expresaría todos los factores que intervienen en la ocurrencia de una inundación, y van señaladas las condiciones o épocas en las que el riesgo es mayor. Los datos que lo componen requieren un control exhaustivo y periódico, coordinados y organizados informaticamente en una base de datos. Su gestión debería de ser competencia de la C.H.S. y de los municipios afectados, asesorados por la primera. En dicha base se incluirían los datos de los sondeos públicos o privados efectuados en el valle.
Uno de los datos aportados por éste cuadrante es el de SINERGIA Y RECURRENCIA de las inundaciones, producidas por el aumento acumulativo del nivel freático en sucesivos años lluviosos. Las medidas a aplicar para su disminución son una sobre explotación artificial del acuífero subterráneo.

3.1.7 Confección de una base de datos de los sumideros existentes.
Debe de servirnos como guía de todos los factores morfológicos y descriptivos de los sumideros, para a partir de una referencias establecidas, controlar su evolución y mantenimiento.

 

3.2 INFRAESTRUCTURA DE OBRAS PREVENTIVAS Y DE RECARGA.

CAUCES FLUVIALES.

Por ser el Arroyo de la Madre el único cauce superficial de importancia para el problema que nos atañe, es básicamente en el que más se concentran las obras a efectuar, sin olvidar la función primordial que efectúa de recarga del acuífero superficial. Las obras van encaminadas a favorecer el transito de las aguas a través de su cauce natural y a favorecer su percolación hacia los acuíferos subterráneos y superficiales a lo largo de todo su recorrido.

3.2.1 PRIMER TRAMO DEL ARROYO DE LA MADRE.

Tal como se describió en el apartado 2.1.1. las pérdidas por infiltración entre el Cortijo de la Alcaicería y el de Los Revuelos, suponen un 60% de su caudal. Estas perdidas se producen al estar el cauce directamente sobre los materiales carbonatados de Sierra Gorda. Las obras aquí efectuadas irían encaminadas a favorecer una recarga artificial de este sector del acuífero, evitando su drenaje inmediato hacia el sector Occidental o de los sumideros. La conexión subterránea entre los distintos acuíferos permitiría la recarga en el tiempo de los sectores de cota absoluta inferior.

Se propone la construcción de varias represas de retención de agua al Norte del Cerro de Porras en la cerrada que forma con las estribaciones de Sierra Gorda, así como un aumento del cauce acondicionándolo en forma de radiador, que permita un mayor contacto con los carbonatos y que por lo tanto, aumente su infiltración.
Consideramos que son más efectivas varias represas de retención de agua que no una sola de mayor envergadura, puesto que la segunda, amen de perder en el tiempo su capacidad de infiltración debido a la deposición de sedimentos, anegaría los zonas agrícolas colindantes, siendo en el primer caso solo afectada la zona de dominio publico del cauce.

3.2.2 TRAMO INTERMEDIO.

En éste tramo, el de mayor longitud, el factor más importante es la recarga que el arroyo efectúa sobre el acuífero superficial del valle.

El régimen en avenidas provoca el arrastre de basuras, desechos de invernaderos y todo tipo de materiales abandonados en sus riveras, que son arrastrados hacia la zona de sumideros provocando su obturación.

No consideramos conveniente la canalización del Arroyo de la Madre en su base, por cuanto podría suponer perdida de recarga transversal hacia el acuífero superficial. Sin embargo seria conveniente el acondicionamiento de sus bordes laterales y paredes con muros de gaviones que permitan la contención de los sedimentos.

Así mismo, tal como lo acordado en la sesión plenaria del Ayuntamiento de Zafarraya en día 3 de Enero de 1997, debe de llevarse a la practica el acuerdo nº8 sobre la anulación urgente de basureros incontrolados a la vez que la adecuación de zonas de recogida que estén fuera de la zona de avenidas de dicho cauce.
En este tramo se encuentra el trasvase cuya buena gestión en la problemática que tratamos es de vital importancia por cuanto constituye una de las soluciones de rápida aplicación en casos extremos. Que sin embargo, no es solución a largo plazo pues dicho trasvase podría suponer perdida de recursos hídricos para el valle.

3.2.3 TRAMO FINAL O SUMIDEROS.

Los sumideros activos se encuentran principalmente en la zona de contacto de los materiales detríticos de relleno del polje con las calizas (Sumideros del Porteño, cortijo Sabanillas, Guerrero y cortijo de La Reina). Los sumideros primigenios que drenaban el polje, se encuentran próximos a los actuales y completamente colmatados de relleno que los obtruye. En la dinámica natural del valle, cuando un sumidero es obturado por una avenida, se produce una inundación hasta que el agua en el contacto con las calizas encuentra una nueva zona de drenaje.

El principal factor condicionante de disminución de la infiltración en los sumideros son las arcillas y demás detritus arrastrados en su interior. Para disminuir esta deposición es necesario la construcción en los tramos finales de balsas de decantación o desarenadoras de los sedimentos arrastrados. Dichas balsas serán vaciados de limos y tierras después de cada avenida, siendo dicha tierra especialmente apta para la agricultura pudiendo usarse en el relleno de invernaderos.

3.2.4 OTROS CAUCES Y SUMIDEROS DESAPARECIDOS.

La intensa explotación agrícola del Llano ha propiciado la desaparición de numeros cauces de sumideros de menor tamaño, quedando aislados de la red de drenaje.

Se hace necesario la restitución y conexión con la red principal de los principales sumideros que se encuentran aislados actualmente.

La capacidad de drenaje del llano inundado se ha asimilado históricamente con la de los grandes sumideros, sin embargo, es tanto o más importante la de numerosas zonas de infiltración preferente y de sumideros de menor tamaño superficial. La importancia del cavernamiento de una cavidad, en este caso sumidero, no depende tanto del tamaño de su entrada, sino de la fractura o contacto geológico en el que se encuentra.

Para éste menester partimos de las fotografías aéreas ampliadas a escala 1:5.000 del año 1957 en las que se observan numerosos cauces hoy en día desaparecidos. A partir de ellas y restituyéndolas sobre la cartografía actual de la misma escala, obtenemos la actuaciones a efectuar (ver fotografías aéreas).

El cuadro nº3 refleja, entre otros datos, en número de metros lineales de cauce a restituir para incorporar a la red fluvial los sumideros aislados.


3.2.5. ACONDICIONAMIENTO DE SUMIDEROS.

Los sumideros son el eje central de la historia geológica del llano, son fenómenos "vivos" con una evolución y desarrollo en el tiempo. Sus características en forma número y morfología han variado constantemente pero en una escala de tiempo geológica, e inapreciable para el hombre. La acción antrópica del hombre sobre la superficie terrestre altera en días lo que la naturaleza lo hace en miles de años, por lo que una variación desordenada del medio superficial, puede alterar su normal funcionamiento y por lo tanto convertirse en un problema mayor.
Por todo ello es necesario preservar su natural desarrollo, buscando el equilibrio entre los fenómenos naturales y la explotación artificial del llano. A ello van encaminadas las siguientes medidas.

3.2.6. ACOTACIÓN DE LA ZONA DE DOMINIO DE LOS SUMIDEROS.

El menor valor de los cultivos de secano que antaño cubrían el valle, condionaba el que los bordes y riberas de los sumideros fueran de escasa pendiente y de sedimentos compactos. Actualmente la necesidad del cada vez más valioso, terreno de regadío, ha hecho que las zonas adyacentes a los sumideros sean objeto de siembra y utilización agrícola hasta el punto de llegar a la vertical de su zona de absorción e inclusive, llegar a obstruirlo totalmente.

La anterior y compacta "pendiente de equilibrio" ha sido modificada por unos inestables muros de tierra de labor y piedras que se desploman y deslizan cuando varían sus condiciones de humedad. (Ver figura nº 11) El desplome repentino de varias toneladas de piedras y tierra, que se produce en épocas de lluvia, provoca el colapso total del sumidero, lo que coincide con un incremento de detritus arrastrados por el arroyo que son depositados en su base aumentando el colapso de estos.
El problema es aun más importante si tenemos en cuenta que, tal como hemos descrito anteriormente, el drenaje subterráneo se hace en su mayor parte, a través de microfracturas, las cuales son obstruidas por las arcillas depositadas al disminuir la velocidad de circulación del agua. Este fenómeno es el que, principalmente, ha provocado el colapso de los sumideros fósiles que subyacen bajo los sedimentos.

 

La solución pasa por el acondicionamiento de sus bordes con muros adecuados de piedras (gaviones), que permitan la infiltración lateral e impidan la obstrucción por gravedad.

 

Es importante recalcar que la capacidad de absorción de los sumideros depende en gran medida del área de absorción o de contacto de las calizas, y no solo de las formas abiertas penetrables o no. Por ello, en el momento de adecuar sus márgenes, es imprescindible respetar el área cárstica que lo rodea, favoreciendo un posible cambio en forma o ubicación del ponors y aumentado su capacidad de drenaje
La obstrucción de sumideros ha sido llevada a cabo no solo con fines de aprovechar las tierras de labor colindantes, sino también en algunos casos, para la construcción de caminos de servidumbre y hasta de desescombro de obras, fenómeno que se ha acentuado en los últimos años y ante el cual, las autoridades deben de tomar una enérgica postura de protección.


3.2.7. DESOBSTRUCCIÓN DE SUMIDEROS.

La desobstrucción de sumideros mediante medios explosivos no es la más adecuada por cuanto podría producir la obstrucción y derrumbe de las galerías de evacuación, produciendo el fenómeno inverso de colapso del sumidero.
Es necesario un estudio morfológico "in situ" de los sumideros penetrables, procediendo si fuera menester, a la utilización puntual y localizada de métodos explosivos con el fin de aumentar el tamaño de las galerías.
Es necesario realizar a un estudio espeleológico detallado de cada sumidero o ponor presente en el valle para a partir de éste, realizar las obras y sondeos de acondicionamiento que fueran menester.
La conexión con sondeos de gran diámetro, tipo Spring-Glory, de las galerías subterráneas principales con superficie, sólo se haría en caso de que el cálculo de la capacidad de evacuación de las galerías superen el del volumen de agua de entrada.

Los sumideros penetrados hasta el momento son:
· El sumidero del Porteño, en la Laguna Norte; se consiguió desobstruir en 1981 y penetrar en él unos 200 m, desgraciadamente, la muerte de el espeleólogo y compañero Luis Avila hizo que se abandonase su exploración. Actualmente es necesario realizar una nueva topografía en detalle por la importancia que éste sumidero tiene.
· El Sumidero del Guerrero, en la Laguna de la Umbria; desobstruido por el G.A.E.M. en Octubre de 1997 y descendido hasta menos 15,5 m. (Ver croquis topográfico) los trabajos en éste sumidero aún están en fase de realización.
· Existen otros sumideros de gran importancia por su capacidad de evacuación y que tienen grandes posibilidades de ser penetrables tras algunos trabajos de desescombro, tal es el caso del sumidero situado 150 m al NO del Porteño (nº 219 del plano), y del área de sumideros de La Capellanía ( nº 102 del plano). La falta de medios materiales disponibles para su trabajo y exploración han impedido su realización hasta el momento.


3.2.8 ENRASAMIENTO DE LA COTA DE ABSORCIÓN.

Cuando se empieza a inundar el valle por efecto de la disminución de la capacidad de drenaje de los sumideros, o de colapso de los mismos, continua el drenaje del valle en menor escala por infiltración del acuífero superficial o detrítico al profundo o kárstico. La infiltración a efectos teóricos la podemos considerar homogénea en toda su superficie inundada, aunque es más importante en zonas calizas o fracturadas.
En una primera fase de la infiltración de un acuífero a otro, su representación gráfica mediante líneas, refleja una homogeneidad en sus valores y sus componente verticales.(Ver figura nº 10 ). La capa del nivel freático, que en un primer momento era aproximadamente plana, empieza a elevarse hasta formar un domo que llega a alcanzar la superficie. Cuando esto se produce las líneas representativas de la infiltración, empiezan a disminuir en su valor y a perder la componente vertical hasta llegar a anularse en la línea de corte entre la superficie y la del domo freático.

Se observa como la capacidad de absorción de las aguas superficiales y su componente vertical es mayor cuanto más alejada estén de la vertical del domo freático.
En el caso concreto que nos ocupa, los domos freáticos se forman principalmente en la base de los sumideros mayores, como El Porteño y Cortijo Sabanillas, y siempre al coincidir un aporte máximo de caudal por parte del Arroyo de la Madre, y una subida del nivel freático del acuífero por aportes subterráneos y superficiales, principalmente de la cuenca endorréica de Pico Montoso. Esta situación se mantiene poco tiempo, en relación a la inundación superficial, debido a que la vertical del domo también coincide con las zonas preferentes de absorción de los sumideros.
El factor principal para favorecer la evacuación del agua de inundación es el tiempo en el que las áreas principales de absorción (sumideros) están drenando. Sin embargo, no todos estos sumideros están funcionando cuando el Arroyo de la Madre está desbordado, sino que lo hacen en función de la cota a la que el nivel de inundación va llegando.
Por ello es necesario enrasar mediante canales de conexión con el cauce de La Madre, los sumideros de mayor cota con las áreas preferentes de absorción, para que a partir de aproximadamente un cierto caudal, el agua sea conducida a diversos sumideros que de otro modo hubieran tardado días en funcionar y siempre previa inundación hasta la cota de su boca.

En el plano nº1 ,confeccionado por la C.H.S., situamos los principales grupos (numerados por centenas) de sumideros a enrasar mediante canales en la misma cota (relativas). El grupo de los 200 es el de mayor importancia, tanto por su capacidad de drenaje, como por ser el tramo final de La Madre, y se enrasarían sobre el cauce del Sumidero del Porteño, nº 215.
En el mismo cuadro, en la columna de Cotas, se relacionan las cotas de los sumideros principales y su diferencia a los secundarios. En la columna de Distancia al Cauce Principal, se reflejan las distancias de los sumideros secundarios al tramo de cauce más próximo del principal.
La área de sumideros de los 100 se enrasaría en el sector de máxima absorción (nº102) y estos a su vez, como todas las áreas, se conectarían con el cauce principal del Arroyo de la Madre.
Con estas obras adelantamos el tiempo de drenaje de todas las áreas de absorción aumentando considerablemente el volumen de agua evacuada.
El estudio de las infraestructuras propuestas en éste apartado, es una aproximación a las obras a efectuar, debiendo de efectuarse un trabajo de investigación más detallado para presupuestar y valorar en detalle todos sus aspectos.


3.2.9 OTRAS MEDIDAS.
EXPLOTACIÓN ARTIFICIAL DE LOS ACUÍFEROS.

Establecimiento de un red de drenaje desde los pozos existentes hacia los sumideros en épocas de alto riesgo.
Cuando los datos reflejados en el Cuadrante de Prevención de Riesgos de Inundación, lo requiera, sería necesario la extracción artificial mediante bombeo de los sectores con niveles piezométricos más elevados. Ello encaminado a aumentar el margen de seguridad dado por la zona de aireación del acuífero y situarlo en la cota de profundidad adecuada para el inicio del año pluviométrico tal como razonamos anteriormente.

3.3 NUEVA INVESTIGACIÓN.

Con este trabajo hemos pretendido exponer la complejidad de los factores que intervienen en la dinámica hídrica del Polje de Zafarraya, en él se esbozan algunas de las soluciones que pueden mitigar su problema. Sin embargo, es necesario la realización de un PROYECTO DE INVESTIGACIÓN general en el que participen tanto hidrogeólogos, como ingenieros y espeleólogos, que aporten nuevas ideas y desde puntos de vista diferentes para consensuarlas y aplicar las más adecuadas.

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